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10 características de un patrón dietético para promocer la salud del corazón

  • Equilibre la ingesta de alimentos y calorías con la actividad física para mantener un peso saludable.
  • Elija una amplia variedad y coma muchas frutas y verduras para obtener una gama completa de nutrientes de los alimentos en lugar de suplementos.
  • Elija cereales integrales y otros alimentos compuestos principalmente por cereales integrales.
  • Incluya fuentes saludables de proteínas magras y / o con alto contenido de fibra, como proteínas vegetales (nueces y legumbres), pescado o mariscos, productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, cortes de carne magra y limite las carnes rojas y procesadas.
  • Utilice aceites vegetales líquidos no tropicales como el aceite de oliva o de girasol.
  • Elija alimentos mínimamente procesados ​​en lugar de alimentos ultraprocesados ​​tanto como sea posible.
  • Minimizar la ingesta de bebidas y alimentos con azúcares añadidos.
  • Elija o prepare alimentos con poca o ninguna sal.
  • Limite el consumo de alcohol; si no bebe, no empiece.
  • Aplique esta guía sin importar dónde se preparen o consuman los alimentos.

 

Fuente consultada: Asociación Estadounidense del Corazón

Cómo hacer de la ensalada un plato principal?

Cómo hacer de la ensalada un plato principal?

1. Ponga COLOR en sus ensaladas
Cree sus ensaladas en base a variadas frutas y hortalizas para obtener la mayor cantidad de beneficios de los vegetales: nutrientes, fibra y fitoquímicos. Los fitoquímicos, producidos por las plantas, son compuestos con efecto benéfico sobre la salud. El consumo de 5 o más porciones de vegetales por día, está asociado con un efecto protector sobre diferentes tipos de cáncer, enfermedad cardiovascular y contribuye para la mantención del peso.

Elija la mayor variedad de frutas y vegetales. Aquí tiene una paleta de posibles colores:
• Rojo: tomates, sandía, frutillas, uvas rojas, ají colorado.
• Naranja: durazno, damasco, zanahorias, papaya, naranjas, calabaza
• Verde: Brócoli, lechuga, espinaca, arvejas, kiwi, ajó verde, achicoria, chauchas.
• Blanco: Repollo, alcaucil, cebolla, coliflor, papas, bananas,
• Púrpura-azul: Blueberry, repollo, uvas, pasas de uvas.
• Amarillo: choclo, batata.

2. Cuidado con los aderezos.
Condimente sus ensaladas con aderezos sin grasas o reducidos en grasas. Si está utilizando un aderezo con alto contenido graso, reduzca los alimentos grasos de la comida, principalmente los provenientes de carnes y lácteos, elíjalos magros o descremados.
Dos cucharadas de mayonesa contienen 150 kcal. El contenido en calorías de los aceites vegetales también es alto: 2 cucharadas de aceite utilizadas para condimentar aportan 180 kcal, pero con la ventaja de ser grasas de origen vegetal ricas en ácidos grasos poliinsaturados o monoinsaturados, los cuales tienen un efecto favorable sobre la salud ya que contribuyen a reducir el colesterol sanguíneo y son una fuente muy importante de vitamina E, vitamina con importante función antioxidante.

3. Una ensalada con los 5 grupos de alimentos.
Incluya en sus ensaladas alimentos de los 5 grupos de la pirámide nutricional:
• Grupo de carnes: Agregue carne magra, atún u otros pescados, pollo o huevo. • Grupo de lácteos: Incorpore cubos de queso muzzarella o queso desgrasado, o también puede utilizar yogur sabor natural.
• Grupo de cereales: Mezcle crotones, o prepare una ensalada en base a fideos fríos o arroz.

4. Más volumen, más saciedad.
Las ensaladas son una buena opción para lograr una dieta de baja densidad calórica, la cual nos ayude a perder peso, satisfaciendo el hambre.

¿Qué es la densidad calórica?
Un plato de alta densidad calórica es aquel que aporta alto contenido calórico en un bajo peso, en cambio un plato de baja densidad calórica aportará la misma cantidad de calorías pero en un peso mayor.
Se pueden reducir las calorías consumidas y descender de peso si sentir hambre, eligiendo una dieta con pocas calorías en relación al volumen y peso.
Por ejemplo, 100 calorías se pueden cubrir con dos tazones de acelga cocida o con ½ taza de puré de papas. Consumirá la misma cantidad de calorías y tendrá mayor sensación de saciedad eligiendo la acelga. Las ensaladas presentan la ventaja de tener baja densidad calórica, pocas calorías en grandes volúmenes.

¿Los alimentos de alta densidad calórica no son sanos?
Una dieta sana incluye tanto alimentos de alta como de baja densidad calórica. Una dieta basada únicamente en vegetales y frutas no cubrirá con todas las necesidades de nutrientes. Para lograr una alimentación sana y de baja densidad calórica será necesario incorporar 5 o más porciones de vegetales y frutas, sin dejar de lado los alimentos de los demás grupos.
Hay que tener en cuenta que adicionando azúcar y grasas en las preparaciones, se eleva el valor calórico: Reduciendo las grasas y azúcares agregadas se logrará mantener baja la densidad calórica.

¿Qué nos brindan las ensaladas?
Las frutas y vegetales, ingredientes principales en las ensaladas, nos brindan una comida de baja densidad calórica y nutritiva. Los vegetales preparados sin el agregado de grasas son los alimentos de menor densidad calórica de todos los grupos de alimentos. Además son alimentos cargados de nutrientes.
Las ensaladas nos brindan una manera sana de aumentar el volumen de nuestras comidas, aportándonos gran variedad de vitaminas y minerales, sólo recuerde que debe controlar los aderezos.

La cirugía estética post bariátrica es la respuesta

La cirugía estética post bariátrica es la respuesta

Tras haber realizado un procedimiento quirúrgico para tratar la obesidad, se espera que el paciente pueda llegar a perder hasta un 70% del sobrepeso que le afectaba, lo que presenta secuelas estéticas que pueden ser importantes.

La cirugía estética post bariátrica es la respuesta para disfrutar de un físico armonioso y equilibrado.

¿Qué es y quién debe realizarse una cirugía post bariátrica?
Se realiza una cirugía bariátrica con la finalidad de tratar la obesidad, reduciendo así toda la morbilidad asociada a esta importante enfermedad.

El paciente previa a la cirugía experimenta una pérdida de peso gradual muy significativa.
Esto se traduce en una gran mejora en su calidad de vida, pero también supone un impacto estético que no debe dejar de tenerse en cuenta.
Al reducir de forma drástica la masa corporal, la piel no es capaz de adaptarse o retraerse en proporción al peso que se está perdiendo, lo que finalmente causa una importante flacidez, observándose excesos cutáneos en los muslos, los brazos, el abdomen, el pecho y el rostro.
Estas características secuelas tienen un impacto negativo sobre la salud emocional del paciente, al privarlo de seguridad y autoestima.
Y también impactan sobre la salud física, dado que estos pliegues de piel descolgada suponen un foco de infección cutánea.
En base a estos antecedentes, se puede definir la cirugía post bariátrica como un conjunto de técnicas quirúrgicas que permiten eliminar el exceso de piel que presenta el paciente, eliminando los pliegues y tensando los tejidos, logrando así un aspecto corporal armonioso y sin desequilibrios.

Un ejemplo de cirugía plástica post bariátrica es la lipectomía abdominal o abdominoplastia, una cirugía que consiste en la eliminación del exceso de grasa y piel, así como, en la reparación del tejido muscular abdominal dañado o debilitado.
La cirugía post bariátrica antes y después

La cirugía reconstructiva post bariátrica permite la recuperación de la estética y la funcionalidad de la piel; y lo hace de una forma segura siempre y cuando el paciente se ponga en manos de profesionales médicos especializados y de impoluta trayectoria.
En un procedimiento de cirugía reparadora post bariátrica los excesos de piel son retirados de las zonas anatómicas afectadas.
Obviamente con una meticulosa programación previa que les permite a los cirujanos optimizar el tiempo empleado en esta intervención, el cual puede variar, ya que se combinan varias cirugías a la vez.

Finalmente, los excesos de piel tras ser sometidos a una cirugía estética post bariátrica desaparecen, siendo sustituidos por cicatrices lo más estética posibles y que incluso en ocasiones pueden quedar ocultas por pliegues naturales de la piel.
El hecho de readaptar los tejidos a la nueva situación corporal del paciente tiene un impacto extremadamente positivo en la calidad de vida del mismo, ya que sus expectativas estéticas se ven completadas, pudiendo volver a disfrutar así de emociones imprescindibles como la autoestima o la seguridad.

El después de una cirugía de estas características no solo conlleva beneficios estéticos, ya que por ejemplo, el deshacerse del exceso de piel de los muslos, permite que el paciente pueda volver a caminar con total normalidad, ya que estos excedentes cutáneos dificultan algo tan cotidiano como la marcha.
Además, ante importantes excedentes de tejido cutáneo no existe ninguna otra alternativa a este problema, que únicamente puede ser solventado mediante resecciones quirúrgicas.
En esencia, podemos concluir que después de una cirugía post bariátrica, el paciente por fin tiene la percepción de haber finalizado el tratamiento que inició mucho tiempo atrás cuando empezó a combatir su obesidad.

CUIDADOS Y REVISIONES DESPUÉS DE LA INTERVENCIÓN
La condición previa más importante que debe darse antes de una cirugía post bariátrica es la estabilidad en el peso corporal, ya que la principal finalidad de este proceso es ajustar la piel a la masa corporal.
Obviamente, la preparación que requiere esta cirugía es más amplia, el paciente debe ser previamente evaluado por un cirujano especializado, quién tendrá en cuenta las siguientes consideraciones:
Control de posibles enfermedades existentes, como por ejemplo diabetes.
Ajuste del tratamiento farmacológico, especialmente en aquellos casos donde se tomen anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios.
Estado nutricional del paciente e introducción de posibles suplementos nutricionales que sean necesarios.
Estudio previo con técnicas de diagnóstico por imagen.

De la misma forma que es importante prepararse adecuadamente para la cirugía post bariátrica también resultan de gran importancia los procesos y cuidados post-operatorios:
El paciente permanecerá hospitalizado durante un periodo de 24 a 72 horas.
Tras el alta hospitalaria será imprescindible realizar varias visitas con el equipo médico para el adecuado seguimiento del proceso post operatorio.
La retirada de los puntos de sutura suele realizarse a los 12 días y la primera etapa de recuperación concluye aproximadamente a los 15 días, cuando el paciente puede retomar su actividad cotidiana y laboral; eso sí, siempre exceptuando actividades físicas extenuantes.
Debemos tener en cuenta que el proceso de recuperación puede prolongarse dependiendo de la complejidad de la cirugía realizada.
Dependiendo de la zona o zonas intervenidas podrá ser necesario el uso de prendas postoperatorias durante el primer mes.
Los resultados de esta intervención quirúrgica podrán valorarse debidamente al cabo de 1 mes.

Durante el proceso post operatorio es cuando puede resultar más necesario contar con un equipo médico de gran calidad profesional y humana, que haga acto de presencia para responder a las dudas del paciente y para garantizar los mejores resultados post quirúrgicos.

Mitos sobre la cirugía bariátrica

Mitos sobre la cirugía bariátrica

La cirugía bariátrica ha demostrado ser el tratamiento más seguro y eficaz para la obesidad. Procedimientos bariátricos como el balón intragástrico, la manga gástrica, el bypass gástrico y el cruce duodenal logran pérdidas importantes de peso y, al mismo tiempo, mejoran significativamente la salud porque mejoran, y en algunos casos incluso resuelven, comorbilidades relacionadas con la obesidad. Pero a pesar del hecho de que muchas personas podrían beneficiarse de un procedimiento así, sólo el 1% de la población elegible se somete a un tratamiento quirúrgico para la obesidad, con aproximadamente 228,000 personas que reciben la cirugía bariátrica cada año en los Estados Unidos [3]. Por eso es tan importante discutir los tratamientos disponibles actualmente para la obesidad. Muchas personas no consideran que la cirugía bariátrica sea una opción posible. Simplemente no son conscientes de que esta opción existe para ellos. Y otros que conocen los procedimientos siguen siendo escépticos debido a los muchos mitos asociados con ellos.

ALGUNOS DE ESOS MITOS

Es un procedimiento de alto riesgo.
Hace décadas, la cirugía de pérdida de peso se realizaba como un procedimiento abierto. Esto significaba que el paciente tenía que ser abierto para que el cirujano pudiera extraer el estómago o intervenir los intestinos. En aquel entonces, había una tasa de complicaciones considerablemente más alta para este tipo de cirugías. Sin embargo, hoy en día la mayoría de las cirugías bariátricas se realizan mediante técnicas laparoscópicas. Con este método, el cirujano puede intervenir sin necesidad de bisturí. En cambio, el cirujano hace 6 incisiones muy pequeñas en el abdomen del paciente, a través de las cuales inserta una cámara laparoscópica y herramientas quirúrgicas largas y delgadas para maniobrar desde fuera.
Dada esta innovación tecnológica, las cirugías bariátricas hoy en día son realmente muy seguras. La incidencia de complicaciones a corto plazo varía entre el 4.9 y el 10%; la de complicaciones graves es de 3% y de muerte es el 0.2% [5]. Otra prueba de que la cirugía bariátrica es de muy bajo riesgo es el hecho de que solo tarda de 1 a 2 horas en realizarse y las estancias hospitalarias son muy cortas, de 1 a 2 noches.

Se puede evitar simplemente siguiendo una dieta y haciendo ejercicio. La mayoría de la gente asume que la obesidad se puede tratar simplemente con dietas y ejercicio, pero esto no es exactamente cierto. Las dietas y el ejercicio pueden hacerte perder una cantidad modesta de peso, a un ritmo muy lento, con el riesgo de un rápido aumento de peso. Los efectos del ejercicio por sí solo son limitados cuando se trata de perder peso. El Informe del Comité de Directrices de Actividad Física establece que el ejercicio por sí solo suele producir una pérdida de peso inferior al 3% del peso corporal inicial, en circunstancias normales y en condiciones óptimas [4]. Para ser más efectivo, el ejercicio debe combinarse con una dieta saludable baja en calorías. Pero aún así, esta combinación tiene sus propios límites:
En una revisión sistemática de intervenciones intensivas en el estilo de vida para pacientes con obesidad grave, la dieta y el ejercicio por sí solos se asociaron con una pérdida de peso de sólo el 5-8% desde el inicio a los 12 meses. Un estudio más amplio en pacientes con obesidad y diabetes demostró solo una pérdida de peso del 3.5% después de una mediana de 9.6 años con una mejora muy modesta en el control de la diabetes.

La pérdida de peso entre el 3 y el 8% puede parecer un gran avance, pero realmente no hace una gran diferencia cuando se trata de pacientes que luchan contra la obesidad y la obesidad mórbida, especialmente cuando su vida está en riesgo debido a una comorbilidad de obesidad. En esos casos, esperar un par de años por una pérdida de peso que aún puede parecer incierta presenta más riesgos.

Es la forma más fácil de salir de la obesidad. Empecemos por decir que nadie debería sufrir para salir de una mala condición de salud. Tener obesidad y riesgos para la salud ya es bastante difícil. Ahora, dicho esto, que quede claro que someterse a una cirugía bariátrica no es fácil. Los pacientes deben soportar una dieta prequirúrgica y posquirúrgica muy estricta. También necesitan ser muy disciplinados con la toma de sus suplementos vitamínicos. Y lo más importante: estos pacientes deben comprometerse de por vida a comenzar y mantener hábitos saludables para mantener su pérdida de peso. Esto incluye una dieta balanceada y rutinas de ejercicio. No hay marcha atrás. Después de la cirugía bariátrica, la vida del paciente cambia para siempre, para bien.

Con la cirugía bariátrica se pierde peso a corto plazo, pero se recupera todo a largo plazo.
Esto es completamente falso. La cirugía bariátrica ha demostrado ser un tratamiento eficaz para la pérdida de peso que ofrece resultados duraderos. Las investigaciones sobre cirugías bariátricas por lo general llevan el seguimiento de los pacientes por mínimo un año y muchos más, y, aunque existe la posibilidad de que el paciente recupere un poco de su peso después de más de 5 años, la literatura está de acuerdo en que la cirugía bariátrica logra una pérdida de peso muy significativa y que la mayoría de los pacientes logran mantenerla durante más de 20 años. En un estudio que comparó los tratamientos de cirugía bariátrica con el control tradicional de la obesidad entre 4,047 adultos suecos, se concluyó que los cambios medios en el peso corporal después de 10, 15 y 20 años fueron -17%, -16% y -18% respectivamente en el grupo de cirugía y solo 1 % para esos 3 periodos en el grupo de control.