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Qué genera la ingesta continua de alcohol

Qué genera la ingesta continua de alcohol
La ingesta continua de alcohol está relacionada con la obesidad abdominal que, a su vez, implica mayor riesgo de mortalidad en adultos, según las conclusiones de un estudio recogido por laplataforma SINC. Los resultados del estudio, publicados en el 'European Journal of Clinical Nutrition', sugieren que el consumo de alcohol a lo largo de la vida produce adiposidad abdominal con aumento del perímetro de la cintura.

Además, en los hombres, provoca obesidad general con aumento del Índice de Masa Corporal (IMC). La investigación, realizada durante nueve años, recogió una muestra de 258.177 individuos de entre 25 y 70 años, procedentes de Francia, Italia, Grecia, Holanda, Alemania, Suecia, Noruega, Reino Unido y España. "Es el único estudio realizado hasta la fecha que analiza el consumo de alcohol en una amplia muestra de personas adultas de diferentes regiones europeas y examina el papel de la exposición durante mucho tiempo al alcohol en la obesidad abdominal y general", ha señalado una de sus autoras, María Dolores Chirlaque, investigadora de la Consejería de Sanidad de la Región de Murcia.

No obstante, el estudio señala que los mayores incrementos del perímetro de la cintura se observan en consumos altos de alcohol, por lo que no desaconseja un consumo moderado. "Queda ahora por analizar si el abandono del uso del alcohol, o un consumo bajo de este, revierte la obesidad abdominal y en cuánto tiempo", ha explicado Chirlaque, otra de las investigadores, que pertenece al Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP).

Mejor vino que cerveza
En el estudio se analizaron también los efectos que tenían la cerveza y el vino en la formación de adiposidad. Así, reveló que la ingesta de la primera bebida fomenta en mayor medida la obesidad abdominal que el consumo de la segunda.

Además, la investigación reveló que los hombres que consumen más cerveza presentan más riesgos (en un 75%) que los de vino (25%). De esta manera, los hombres que consumen más de tres vasos de cerveza incrementan (50%) sus posibilidades de tener obesidad abdominal. Por su parte, las mujeres que beben uno o dos vasos diarios a lo largo de la vida tienen un riesgo ligeramente mayor de desarrollar obesidad abdominal que las que no llegan a consumir medio vaso.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Contraindicaciones de la cirugía bariátrica

Contraindicaciones de la cirugía bariátrica
 
Las contraindicaciones de la cirugía bariátrica son las siguientes:

Presencia de alteraciones psiquiátricas mayores no controladas con fármacos o no tratadas (psicosis; episodio maníaco, hipomaníaco, mixto, depresivo, etc)
Trastornos de conducta alimentaria que cumplan criterios diagnósticos en la actualidad: trastorno por atracón, bulimia.
Presencia de ideación de muerte y/o suicida.
Abuso de consumo de alcohol u otras sustancias psicoactivas.
Enfermedades que pongan en riesgo la vida a corto plazo.
Paciente que no logra comprender las directivas médicas ni las pautas nutricionales y/o psicológicas.
Pacientes embarazadas.
Pacientes no colaboradores con el programa.

Las contraindicaciones de balón gástrico y técnicas endoscópicas son las siguientes:
Todas las anteriores y, además
Hernia de hiato de > 6-8 cm de diámetro
Úlceras y otras lesiones de mucosa gástrica agudas o crónicas que supongan riesgo de hemorragia o perforación (por ejemplo, una gastritis crónica atrófica antral no sería una contraindicación como tal, pero sí una lesión aguda de mucosa gástrica como hallazgo durante la endoscopia)
Cirugía previa en estómago sea bariátrica o de otro tipo
Contraindicaciones relativas
Recuperación de peso con balón o técnica endoscópica previa

La más importante: IMC>40, ya que los balones y las técnicas endoscópicas NO TIENEN NINGUNA UTILIDAD SI EL IMC ES >40 kg/m^2, puesto que los pacientes pierden peso (20-25 kg), pero recuperan en prácticamente el 100% de los casos en menos de 12-24 meses. (Solo son útiles -los balones- en estos pacientes como técnica para disminuir peso, y por tanto riesgo, antes de una cirugía como por ejemplo de prótesis de carga -rodilla-, transplante renal o de cardiología -sustitución valvular-).
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Alternativas saludables a los restaurantes de comida rápida

Alternativas saludables a los restaurantes de comida rápida
 
Puede resultar difícil elegir alimentos saludables cuando sale a comer a los restaurantes. Los padres deben limitar ir a restaurantes de comidas rápidas planeando con antelación y teniendo alimentos saludables en la casa o empacando refrigerios o comidas para cuando la familia esté fuera del hogar.

Consejos a seguir en los restaurantes de comida rápida:
  • Antes de ir, revise el menú en línea y planifique la comida. Busque opciones que tengan poco contenido de grasas saturadas, sodio, azúcar agregado y calorías.
  • Preste atención al tamaño de la porción. Debido al tamaño de las porciones, una comida en un restaurante de comida rápida puede tener tantas calorías como las que el niño necesita todo el día. Disminuya el tamaño de la porción compartiendo su comida, poniendo la mitad de la comida en un contenedor para llevarse a casa para comer después o resistiendo la tentación de "dejar el plato limpio".
  • Evite las bebidas azucaradas. Una soda grande contiene 17 cucharas de azúcar y varios cientos de calorías. Elija en su lugar agua o té sin azúcar, jugo de fruta natural o un batido.
  • Elija alimentos que sean hechos a la parrilla o horneados en lugar de fritos o empanados.
  • Ponga poca salsa, tales como la mayonesa y salsa de tomate que contienen azúcar, grasa y sal.
  • Evite el queso.
  • Elija frutas, verduras y ensaladas con aderezos de pocas calorías.

Ejemplos de opciones saludables:

  • Fajitas de pollo en vez de un sándwich con pollo rebozado
  • Hamburguesa de carne magra en vez de una especial extra grande con varias guarniciones (acompañamientos) de mucha grasa.
  • Papa horneada, fruta o ensalada con aderezos bajos en grasa o verduras al vapor en lugar de papas con mucha grasa.
  • Plato principal con ensalada de la barra de ensalada con aderezos bajo en grasa (no añada trocitos de tocino ni pan tostado en cubitos)
  • Yogur sin grasa cubiertos con frutas frescas en lugar de helados o crema helada o una porción grande de pastel.
  • Pizza hecha con harina de granos enteros y con verduras como ingredientes, tales como la salsa de tomate, champiñones, berenjena, pimiento verdes o pimiento morrón en lugar de con ingredientes con mucha grasa como embutidos y queso adicional.
  • Batidos con leche descremada o agua en lugar de gaseosas o leches chocolatadas

Controlar tu hipertensión puede ser delicioso

Controlar tu hipertensión puede ser delicioso
 
incluyendo en tu dieta una variedad de alimentos que bajan la presión arterial.

Cuando se trata de los síntomas de la hipertensión, una dieta que baja la presión arterial podría ser la mejor receta. En general, el aumento de alimentos de origen vegetal (especialmente las frutas y las verduras) es una necesidad para cualquier persona que sufre de presión arterial alta. Y las investigaciones han hallado que ciertos alimentos vegetales son especialmente buenos como parte del tratamiento de la hipertensión. Con esto en mente, prueba estos siete ejemplos de alimentos que bajan la presión arterial.

1. SEMILLAS DE LINO
El consumo de 30 gramos de semillas de lino molidas por día reduce la presión arterial sistólica (el número más alto) en un promedio de 15 mmHg y la presión diastólica (el número más bajo) en aproximadamente 7 mmHg en aquellos con hipertensión. La linaza entera y molida se encuentra en casi todos los supermercados y en las tiendas naturistas. Puede ser rociada en la fruta, el yogur, y el cereal caliente o frío, y mezclada en batidos.

2. JUGO DE REMOLACHA Y MANZANA
¿Son buenas las remolachas para la presión arterial alta? Las remolachas tienen unos de los mayores contenidos de nitratos de todas las verduras. El consumo de alimentos ricos en nitratos ayuda al cuerpo a producir más óxido nítrico, que dilata las arterias para disminuir la presión arterial y mejorar la función cardiovascular. Un jugo que contiene 72 por ciento de jugo de remolacha y 28 por ciento de jugo de manzana disminuye la presión arterial sistólica en un promedio de 4 a 5 mmHg. [2] Trata de preparar tu propio jugo de zanahoria, manzana, jengibre y remolacha (betabel).

3. JUGO DE VERDURAS
Las mezclas de jugos de verduras embotelladas con base de tomate, como el V8 o el Very Veggie de Knudsen, disminuyen la presión arterial sistólica en un promedio de aproximadamente 5 mmHg. [3] Busca las versiones orgánicas y bajas en sodio de estas sabrosas mezclas de jugo.

4. CIRUELAS PASAS
Comer de tres a seis ciruelas pasas (desecadas) por día puede reducir significativamente la presión arterial y el colesterol LDL. [4] Por su uso para evitar la constipación, las ciruelas pasas pueden no tener la mejor reputación, pero en realidad son una súper fruta dulce y deliciosa. Son deliciosas tal cuál como tentempié o snack, Pero también se pueden incorporar las ciruelas pasas en muchos platos dulces y sabrosos. Hay recetas gratuitas (en inglés) en el sitio web del California Dried Plum Board aquí.

5. ARANDANOS
La adición de arándanos azules (los que aparecen en la foto que acompaña este artículo) a la dieta reduce significativamente la presión arterial en los animales. [5] Aunque no se han realizado estudios en humanos para demostrar si los arándanos azules también bajan la presión arterial en los humanos hipertensos, la probabilidad es alta dados los resultados de los estudios en ratas, que muestran una reducción del 14 por ciento en la presión arterial sistólica con el consumo de arándanos. Los flavonoides específicos de los arándanos son responsables de su efecto hipotensor. [6] Los arándanos silvestres tienen un mayor contenido de flavonoides que las variedades no silvestres.

6. TE O AGUAS DE JAMAICA
El hibisco (la flor de Jamaica) es una fuente potente de unos flavonoides que disminuyen la presión sanguínea, llamados antocianinas. [7] Una manera fácil de consumir estas poderosas antocianinas y bajar la presión arterial es tomar el té que se prepara usando los cálices (sépalos) de color magenta profundo de la flor de hibisco. [8] La Jamaica es amarga, así que es bueno endulzar el té un poco con un endulzante natural como el stevia. Pruébala helada con un chorrito de jugo de granada. Es una bebida refrescante que disminuirá tu presión arterial mientras apaga tu sed.

7.CHOCOLATE Y CACAO AMARGO
El chocolate oscuro (negro o amargo) y el cacao reducen la presión arterial sistólica en un promedio de 5 mmHg y la presión arterial diastólica en un promedio de 3 mmHg. [9] Los efectos reductores de la presión sanguínea del cacao derivan del hecho de que es rico en muchos fitoquímicos diferentes, incluyendo las procianidinas, la teobromina, la epicatequina y las catequinas. [10] Cuanto más oscuro es el chocolate, mayor es el contenido de cacao y más fitoquímicos tiende a contener. Busca barras de chocolate oscuro con al menos un 70 por ciento de contenido de cacao y come uno o dos cuados pequeños por día.

Anímate y prueba.

Si tienes hipertensión y no haces nada más que añadir algunos de estos alimentos que bajan la presión arterial a tu dieta regular, verás bajar tus lecturas de presión arterial. Esto significa que puedes reducir tu riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV) devastador o un ataque al corazón sólo con beber un poco de agua de Jamaica, jugo de remolacha y manzana, o jugo de verduras; o con comer unas semillas de lino molido, ciruelas pasas, arándanos, o cuadritos de chocolate oscuro. ¿Cuánto más fácil puede ser?

Hábitos de vida saludable

Hábitos de vida saludable
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”, lo que supone que este concepto va más allá de la existencia o no de una u otra enfermedad. En consecuencia, más que de una vida sana hay que hablar de un estilo de vida saludable del que forman parte la alimentación, el ejercicio físico, la prevención de la salud, el trabajo, la relación con el medio ambiente y la actividad social.

Desde esta perspectiva se puede determinar que los hábitos necesarios para llevar una vida saludable son los siguientes:

Dieta equilibrada: una alimentación saludable se rige por incluir todos los alimentos contemplados en la pirámide nutricional, pero en las proporciones adecuadas y en la cantidad suficiente (no más) para mantener las necesidades nutricionales del organismo en función del consumo energético que éste realiza con la actividad diaria. El valor energético diario de la dieta debe ser de 30-40 kilocalorías por hilo de peso. Los hidratos de carbono deben ocupar un 50-55% de los nutrientes, con no más de un 10% de azúcares simples. Las grasas han de ser un 30% del valor energético total, repartiéndose del siguiente modo: un 15-20% de grasas monoinsaturadas, un 5% de poliinsaturadas y no más de un 7-8% de saturadas. Las proteínas consumidas no deben superar el 10% de la dieta. Finalmente, se debe aportar al organismo unos 20-25 gramos de fibra vegetal.

Hábitos tóxicos: el tabaco, el alcohol y las drogas inciden de forma muy negativa sobre la salud. La única tolerancia se refiere exclusivamente al vino o la cerveza, de los que incluso se recomienda el consumo del equivalente a una copa diaria.

Ejercicio físico: las recomendaciones generales determinan unos 30 minutos diarios de actividad física, siendo suficiente caminar a paso rápido durante este tiempo. Ello permite quemar las calorías sobrantes y fortalecer músculos y huesos, pero también ayuda a controlar la tensión arterial, el colesterol y los niveles de glucosa en sangre, además de contribuir a la eliminación del estrés y ayudar a dormir mejor, adquirir un estado de relajación y evitar cambios de humor, mejorar la autoestima y el estado de satisfacción personal. También puede ser un buen medio para desarrollar una saludable actividad social cuando el ejercicio se hace en compañía.

Higiene: una higiene adecuada evita muchos problemas de salud: desde infecciones a problemas dentales o dermatológicos. El concepto de higiene no sólo se refiere al aseo y limpieza del cuerpo, sino que afecta también al ámbito doméstico.

Productos tóxicos: son muchos los productos a los que la exposición del organismo, puntual o continuo, puede resultar en un serio riesgo para la salud. La contaminación ambiental de las ciudades está considerado como uno de los factores de riesgo más importantes para la salud.

Equilibrio mental: no se refiere a la existencia de enfermedades mentales, sino al estado de bienestar emocional y psicológico, necesario para mantener y desarrollar las capacidades cognitivas, las relaciones sociales y el afrontamiento de los retos personales y profesionales de la vida diaria. El estrés, el cansancio, la irascibilidad, la ansiedad son, entre otros, algunos de los signos que indican que el estado mental no es del todo saludable.

Actividad social: las relaciones sociales son un aspecto fundamental para la salud del ser humano y, en consecuencia, para un envejecimiento saludable. El aislamiento social puede llevar a un deterioro gradual e irreversible de las capacidades físicas y mentales, incluso a la incapacidad física y la demencia.
 

Cuáles son los mitos sobre la alimentación

Cuáles son los mitos sobre la alimentación

Son muchas las teorías sobre la alimentación que tratan sobre alimentos buenos para adelgazar, sobre combinaciones malas para nuestra salud o sobre alimentos buenos contra algunas enfermedades. De entre todos los mitos sobre la alimentación que hay en la actualidad, hay algunos que son verdaderos y otros que son falsos, ¿quieres saber cuáles son?

1
Un mito falso sobre la alimentación es que beber agua mientras comes engorda. Tienes que tener en cuenta que el agua no tiene calorías, por lo tanto, ni engorda ni adelgaza te la tomes en el momento que sea. Además, el agua aporta muchos minerales y contribuye a hidratar nuestro cuerpo.

2
Un mito verdadero sobre la alimentación es el que se refiere a la zanahoria como alimento que mejor nuestra visión. Se sabe que los alimentos ricos en vitamina A ayudan a disfrutar de una mejor visión, sobre todo, en momentos de penumbra; si nuestro cuerpo carece de esta vitamina, puede ser que nuestra vista esté resentida.
La zanahoria contiene grandes dosis de vitamina A por lo que se convierte en un alimento idóneo para cuidar nuestra visión. Además, la vitamina A aporta muchos beneficios a nuestro cuerpo: descúbrelos leyendo el artículo sobre los beneficios de la vitamina A.

3
Otro de los mitos falsos de la alimentación hacen referencia a las propiedades adelgazadoras de los alimentos light. Se cree que comer alimentos light ayudan a que las personas adelgacen: este mito es completamente falso puesto que un producto light lo único en lo que se diferencia con uno normal es que hay alguno de sus componentes calóricos que se han reducido o eliminado.

Por lo tanto, un alimento light no tiene ningún componente que tenga una propiedad adelgazadora; eso sí, engordan menos que los normales pero a costa de una gran cantidad de elementos químicos poco beneficiosos para la salud.

4
Un mito verdadero sobre la alimentación es el que dice que la lechuga es un buen alimento para prevenir el cáncer, sobre todo, el cáncer de estómago.

Pero no sólo hablamos de la lechuga en concreto, sino de todos las hortalizas de hoja verde que, al tener una gran fuente en vitaminas C, vitaminas E y carotenos contribuyen a que se reduzca la posibilidad de padecer esta enfermedad, así como otras cardiovasculares.

5
Los mitos sobre la alimentación suelen desacreditar los beneficios del consumo del pan y otorgarle una característica falsa: el pan engorda. Esta teoría es completamente falsa puesto que el pan es un alimento básico en nuestra dieta colocándose en la parte principal de la pirámide alimentaria tradicional.

Además, es una alimento que nos aporta una fuente de fibra, minerales, hidratos de carbono y vitamina B. Sabemos que 100 gramos de grasa es equivalente a 900 calorías, sin embargo, si comemos 100 gramos de pan, nuestro cuerpo sólo está procesando 240 calorías.

Además, comer pan es una buena opción en una dieta porque ayuda a aumentar la sensación de saciedad y la fibra hace que no se nos acumulen grasas saturadas en el cuerpo. En este artículo te contamos las verdades y mentiras del pan.

6
Un mito verdadero sobre la alimentación es que la pimienta es mejor condimento para tus platos que la sal. El motivo es que la pimienta no aumenta la presión arterial, por lo tanto, substituirla por la sal puede ser una buena opción para mantener en equilibrio tu presión sanguínea.

Sin embargo, dada las propiedades irritantes de la pimienta, no se recomienda que la consuman personas con tendencia a padecer hemorroides, problemas gástricos o intestinales.

7
Otro de los mitos falsos sobre la alimentación hace referencia a los productos integrales. Mucha gente cree que por consumir alimentos integrales están reduciendo el consumo de calorías, sin embargo, esta teoría es falsa.

Debes saber que los alimentos integrales tienen una cantidad de calorías muy similares a los productos blancos, sin embargo, lo que los diferencia de ellos es su alto aporte en fibra, un ingrediente que favorece el efecto saciante, así como ayuda a mejorar el tránsito intestinal

8
Seguro que no es la primera vez que oyes que lo mejor para llevar una alimentación saludable es beber, como mínimo, dos litros de agua al día. Y debes saber que esta teoría sobre la alimentación es verdadera porque, bebiendo agua, conseguimos que nuestros riñones funcionen mejor así como ayudamos a desintoxicar nuestro cuerpo con la eliminación de toxinas.

9
Un mito sobre la alimentación que se ha ido expandiendo durante los últimos tiempos es el que asegura que comer fruta después de la comida engorda. Este es otro mito falso que ha logrado colarse en muchas cocinas por la fuerza en la que se ha expandido.

Independientemente del momento en el que se ingiera la fruta, las calorías de este alimento son las mismas. Aunque es cierto que, dado el alto aporte en fibra que tiene la fruta, la sensación se saciedad que provoca es perfecta para tomarla antes de cada comida y no llegar a la mesa con tanto hambre.

10
Si no sabes si cocinar con aceite o manteca debes de tener en cuenta que hay un mito sobre la alimentación que dice que el aceite es más saludable que la manteca y este mito es verdadero. El aceite es de origen vegetal, por lo que no contienen colesterol; al contrario de la manteca que, al ser de origen animal, sí que contiene más grasas y colesterol.

Cirugía bariátrica: descripción general

Cirugía bariátrica: descripción general
 
La cirugía de baypass gástrico y otras cirugías para bajar de peso producen cambios en el aparato digestivo para ayudarte a bajar de peso al limitar la cantidad de alimentos que puedes ingerir o reducir la absorción de nutrientes, o ambas cosas. La cirugía de baypass gástrico y otras cirugías para bajar de peso se llevan a cabo cuando seguir una dieta y hacer ejercicio no funcionó o si tienes problemas de salud graves debido a tu peso.

Hay muchos tipos de cirugías para bajar de peso, que se conocen en conjunto como «cirugía bariátrica». El baypass 
gástrico es uno de los tipos más frecuentes de cirugía bariátrica en Estados Unidos. Muchos cirujanos prefieren la cirugía de baipás gástrico debido a que, en general, conlleva menos complicaciones que otras cirugías para bajar de peso.

Sin embargo, todas las cirugías para bajar de peso, incluida la de baipás gástrico, son procedimientos mayores que pueden implicar efectos secundarios y riesgos graves. Además, debes hacer cambios saludables permanentes en tu dieta y hacer ejercicio de forma regular para ayudar a garantizar el éxito a largo plazo de la cirugía bariátrica.

Tipos
Bypass gástrico (en Y de Roux)
Derivación biliopancreática con cruce duodenal
Gastrectomía en manga
Por qué se realiza
La cirugía de baypass gástrico se realiza para ayudar a perder el exceso de peso y a reducir el riesgo de trastornos de la salud relacionados con el peso que pueden poner en riesgo la vida, como los siguientes:

Enfermedad por reflujo gastroesofágico
Enfermedad cardíaca
Presión arterial alta
Apnea del sueño grave
Diabetes de tipo 2
Accidente cerebrovascular

El baypass gástrico y otras cirugías para bajar de peso se realizan habitualmente solo después de haber intentado adelgazar mejorando la dieta y los hábitos de ejercicio.

A quiénes se recomienda
En general, el baypass gástrico y otras cirugías para bajar de peso podrían ser una opción adecuada para ti en los siguientes casos:

Si tu índice de masa corporal (IMC) es de 40 o más (obesidad extrema).
Si tu índice de masa corporal está entre 35 y 39,9 (obesidad), y padeces un problema de salud grave relacionado con el peso, como diabetes de tipo 2, presión arterial alta o apnea del sueño grave. En ciertos casos, podrías ser apto para determinados tipos de cirugía para adelgazar si tu IMC está entre 30 y 34, y tienes graves problemas de salud relacionados con el peso.

Pero el baypass gástrico no es para cualquier persona que tenga obesidad grave. Podría ser necesario que cumplas con ciertas pautas médicas para que se te considere apto para la cirugía para bajar de peso. Es probable que debas someterte a un extenso proceso de análisis para la detección de enfermedades con el objeto de determinar si eres apto. También deberás estar dispuesto a realizar cambios permanentes para llevar un estilo de vida sano. Podrían pedirte que participes en programas de seguimiento a largo plazo que comprenden un control de tu nutrición, comportamiento y estilo de vida, y de las afecciones que padeces.
 
Mayo Clinic

Obesidad mórbida, qué es y cómo tratarla

Obesidad mórbida, qué es y cómo tratarla

¿Qué es la obesidad mórbida?

No es sólo por la apariencia, la obesidad mórbida es una enfermedad crónica importante que puede tener graves consecuencias para quien la sufre.

La obesidad o sobrepeso podrá considerarse como la epidemia del siglo XXI y ha llegado a ser uno de los principales problemas de salud pública.

La obesidad mórbida es la forma más grave de sobrepeso. Se le llama mórbida porque el peso excesivo que sufre la persona ocasiona problemas de salud y reduce su esperanza de vida. Este tipo de obesidad está asociada con enfermedades crónicas como las del corazón, diabetes, hipertensión arterial y algunos tipos de cáncer.

Además de los riesgos para la salud existen también los problemas emocionales o de rechazo que sufre la persona con un exceso de peso, lo que afecta aún más su calidad de vida.

Se considera que una persona sufre de obesidad mórbida si tiene sobrepeso de por lo menos 50 kilogramos sobre su peso ideal o un IMC (Índice de Masa Corporal) superior a 40 Kg/m2.

Quien sufre de obesidad mórbida probablemente ha tratado diferentes dietas, ejercicios o medicamentos sin resultado. En estos pacientes el tratamiento quirúrgico puede ser la única forma de solución al problema.

¿Qué tipos de cirugías hay para tratar la obesidad mórbida?

Existen diferentes procedimientos quirúrgicos. Estos son el bypass gástrico, la gastroplastía vertical y el banding gástrico.

El banding consiste en colocar una banda gástrica alrededor de la parte superior del estómago. La pequeña abertura creada por la banda causa que el alimento pase con mayor lentitud y la persona se sienta llena durante más tiempo.

Los tres procedimientos pueden hacerse ya sea por vía abierta o por laparoscopia. Esta última técnica utiliza pequeñas incisiones en lugar de una sola incisión grande, por lo que hay menos dolor y la recuperación es más rápida.

¿Cómo sé si soy candidato a una cirugía?

En términos generales se consideran candidatos a una cirugía para el tratamiento de obesidad:

Si el índice de masa corporal es de 40 o más.
Cuando el sobrepeso está ocasionando enferme- dades que afectan a órganos.
Tener entre 16 y 65 años.
Estar dispuesto a hacer un esfuerzo para mantener un peso adecuado después de lacirugía.
Que la obesidad no sea provocada por otras causas físicas o tratamientos, como hipotiroidismo.
El cirujano general con entrenamiento en cirugía bariátrica es quien realiza la operación. Es altamente recomendable también llevar el tratamiento con otros especialistas para auxiliar al paciente en el tratamiento de la obesidad, como licenciado en nutrición, gastroenterólogo, psicólogo o psiquiatra y especialista en medicina crítica.

¿Cómo sé cuánto sobrepeso tengo?

El peso excesivo se determina con el índice de masa corporal o IMC. Con tu IMC y la siguiente tabla puedes saber si tienes sobrepeso y el nivel preciso.

Sobrepeso IMC: más de 25 kg/m2

Obesidad IMC: más de 30 kg/m2

Obesidad severa IMC: más de 35 kg/m2

Obesidad mórbida IMC: más de 40 Kg/m2

 

Embarazo en operadas de cirugía de obesidad

Embarazo en operadas de cirugía de obesidad

MUY IMPORTANTE: si estás operada de obesidad y has quedado embarazada, contacta con tu equipo bariátrico lo antes posible. 

Datos

3 de cada 4 cirugías bariátricas se hacen en mujeres y la mayoría están en edad fértil, por lo que el embarazo postcirugía bariátrica es habitual
Se recomienda evitar el embarazo 12-24 meses postcirugía bariátrica

Lo ideal sería una “consulta preconcepción” para determinar, si la paciente cumple 3 criterios
Peso saludable
Está bien nutrida
Toma los suplementos vitamínicos y minerales adecuados

La cirugía bariátrica previa no determina la decisión de parto vaginal o por cesárea
A veces la paciente obesa no sabe si quedarse antes embarazada u operarse de obesidad. 

4 datos pueden ayudarle a decidir:
1. El riesgo de un embarazo con IMC>40 es mayor que el de cirugía de bypass.
2. El embarazo no “estropea” los resultados de la cirugía bariátrica a medio y largo plazo cuando se trata de un bypass gástrico. No hay trabajos solventes publicados sobre manga-tubo u otras técnicas en pacientes que posteriormente quedan embarazadas.
3. La obesidad disminuye significativamente la fertilidad de las pacientes.
4. El “ambiente” en el que se desarrolla el feto influye significativamente en su futuro. 
Los hijos de madres obesas tenidos antes de la cirugía de obesidad con elevado peso al nacimiento y diabetes gestacional materna, tienen una tasa significativamente mayor de obesidad y diabetes en la adultescencia (<30 años) que sus hermanos nacidos después de la cirugía (peso al nacimiento normal y madre sin diabetes gestacional en la mayoría de casos).

Recomendaciones nutricionales

5-6 comidas al día
1,5-2 litros de agua al día
Carga calórica: mínimo de 1800 cal/día; y 300 calorías/día extra en el tercer trimestre.
Proteínas: El aporte proteico debe estar entre 1,2 y 1,5 gr por kg/día, con aumentos del 15 y el 25% en 2º y 3º trimestre. (Buscar proteínas de alto valor biológico: carnes rojas, lácteos y huevos, siempre siguiendo las normas del obstetra sobre protección ante infecciones)
Hidratos: debe consumirse un mínimo de 100-150 g de hidratos de carbono/día (obtenidos de frutas, vegetales y granos enteros)
Grasas no saturadas: 30-35 gramos/día (conforman el sistema nervioso central del feto, son muy importantes)

Recomendaciones de ganancia de peso en el embarazo

• IMC < 18,5: 12,5-18 kg
• IMC de 18,5 a 24,9: 11,5-16 kg
• IMC de 25 a 29,9: 7-11,5 kg
• IMC > 30: 5-9 kg.

Suplementos
Las mujeres en edad fértil tras cirugía bariátrica o en caso de embarazo necesitan APORTES EXTRA (respecto de la operada no embarazada y de la embarazada no operada) (aproximadamente x 4 la dosis diaria recomendada, excepto el fólico x 25 d.d.r.) de: calcio + vitamina D, hierro, ácido fólico, zinc, fibra soluble (20 gr/día) y omega 3 2000 mg/día.

Vigilar
Cuadros de dolor abdominal que en embarazadas pueden confundirse con contracciones y resultar problemas relacionadas con la cirugía como piedras en la vesícula, úlceras en la unión de estómago e intestino o hernias internas.

Seguimiento
Las embarazadas operadas de cirugía bariátrica no necesitan más análisis ni consultas de ginecología que las no operadas. Conviene que contacten con su equipo bariátrico para que supervisen su dieta y su suplementación.

Ejercicio después de la cirugía de la obesidad

Ejercicio después de la cirugía de la obesidad
 
¿Por qué debo hacer ejercicio después de una cirugía bariátrica?

La cirugía bariátrica es una poderosa herramienta para perder peso, pero no es una cura milagrosa. Para tener una buena calidad vida después de una cirugía de obesidad, necesitarás comprometerte con una dieta saludable y un programa de ejercicio específico para pacientes bariátricos (ejercicio bariátrico), para que puedas maximizar tu pérdida de peso y sentirte mejor que nunca.

La buena noticia es que hacer ejercicio después de la cirugía de pérdida de peso tiene muchos beneficios.

- Beneficio de ejercicio bariátrico 1º: perder peso de la forma correcta.
El ejercicio puede ayudarte a perder más peso y no recuperarlo después de la cirugía. Estudios recientes en pacientes con bypass indican que aquellos que hicieron ejercicio perdieron al menos 5-8 kg más que aquellos que no lo hicieron.
Pero cuando estás perdiendo peso, también es importante perder el peso correcto. El ejercicio te ayuda a quemar grasa mientras mantienes tu músculo (lo que llamamos masa magra).
Cuando pierdes peso, tu cuerpo naturalmente eliminará la grasa y el músculo. Es importante hacer ejercicio después de la cirugía bariátrica para que el cuerpo pueda preservar su músculo. De esta forma, mantendrás suficiente músculo para mantenerte saludable.

- Beneficio de ejercicio 2º: te ayuda a sentirte mejor.
El ejercicio también puede ayudarte a tener más energía y sentirte mejor. Muchos de nuestros pacientes dicen que no solo quieren perder peso, quieren poder caminar, correr 5 km. o jugar con sus hijos o nietos. Si ese es tu objetivo, hacer ejercicio regularmente después de la cirugía de pérdida de peso te ayuda a alcanzarlo.
El ejercicio regular fortalece el corazón y los huesos, mejora el nivel de azúcar en la sangre, el sistema inmunológico y facilita las actividades cotidianas. También hay evidencia de que el ejercicio puede mejorar tu función mental y tu salud mental. En su libro “Spark”, John Ratey, describe el impacto que tiene el ejercicio en el aumento del rendimiento académico y la función mental, y en la resolución de la depresión y la ansiedad.

- Beneficio de ejercicio 3º: Salud mental
El ejercicio produce endorfinas que te ayudan a combatir la ansiedad y la depresión. Los primeros meses-años después de la cirugía pueden ser difíciles para algunos pacientes, sobre todo para grandes obesos. Mucha gente te menosprecia si sufres de obesidad y eso puede dejar cicatrices emocionales. Algunas personas se sienten solas después de la cirugía, porque muchos gente cree que es la "salida fácil". 
Hace 10 años teníamos terapias de grupo para nuestros pacientes, pero el ritmo de vida de todos nosotros hace muy difícil juntarnos para hablar de problemas aunque sean muy importantes. Actualmente, los foros de pacientes ocupan un papel parecido. Aunque las terapias de grupo son mucho mejores, por ser cara a cara y estar orientadas por el psicólogo. A veces se organizan de manera espontánea en la sala de espera de la consulta. 
El ejercicio te ayuda a sentirte mejor. Hacer ejercicio después de la cirugía bariátrica ayuda a lidiar con el estrés, la ansiedad y la depresión. 
El ejercicio crea más flujo de sangre al cerebro, rompe las espirales descendentes del cerebro hacia la depresión y la ansiedad, y produce endorfinas que ayudan a regular y mejorar tu estado de ánimo. El ejercicio diario ha demostrado ser tan eficaz en el tratamiento de la depresión y la ansiedad como los antidepresivos y los ansiolíticos. El ejercicio también mejora la función de tu cerebro, tu coeficiente de inteligencia “disponible” y previene el declive relacionado con la edad.

Síndrome metabólico

Síndrome metabólico
 
Otros nombres: Síndrome de resistencia a la insulina

¿Qué es el síndrome metabólico?
Síndrome metabólico es el nombre de un grupo de factores de riesgo de enfermedad cardiaca, diabetes y otros problemas de salud. Usted puede tener un solo factor de riesgo, pero a menudo las personas tienen varios de ellos al mismo tiempo. Si tiene al menos tres de ellos, se llama síndrome metabólico. Estos factores de riesgo incluyen:

Cuerpo con "forma de manzana", también llamada obesidad abdominal. Tener demasiada grasa alrededor de la cintura es un factor de riesgo mayor para enfermedades del corazón que acumular demasiada grasa en otras partes del cuerpo
Tener un nivel alto de triglicéridos, un tipo de grasa que se encuentra en la sangre
Tener un nivel bajo de colesterol HDL: En ocasiones, el HDL se conoce como colesterol "bueno" porque ayuda a eliminar el colesterol de las arterias
Tener presión arterial alta: Si su presión arterial se mantiene alta en el tiempo, puede dañar su corazón y provocar otros problemas de salud
Tener un nivel alto de azúcar en la sangre en ayunas: El nivel de azúcar en la sangre levemente alto puede ser un signo temprano de diabetes
Cuantos más factores tenga, mayor será su riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes y accidente cerebrovascular.

¿Qué causa el síndrome metabólico?
El síndrome metabólico tiene varias causas que actúan juntas:

Sobrepeso y obesidad
Un estilo de vida inactivo
Resistencia a la insulina: Afección en la cual el cuerpo no puede usar bien la insulina, una hormona que ayuda a mover el azúcar en la sangre a las células para darles energía. La resistencia a la insulina puede conducir a niveles altos de azúcar en la sangre
Edad: Su riesgo aumenta a medida que envejece
Genética: Origen étnico y su historia familiar
A menudo, las personas que tienen síndrome metabólico también presentan un aumento en su coagulación de la sangre e inflamación en todo el cuerpo. Los investigadores no saben si estas afecciones causan el síndrome metabólico o si lo empeoran.

¿Quién está en riesgo de síndrome metabólico?
Los factores de riesgo más importantes para el síndrome metabólico son:

Obesidad abdominal (una cintura grande)
Estilo de vida sedentario
Resistencia a la insulina
Ciertos grupos de personas tienen un mayor riesgo de síndrome metabólico, como:

Algunos grupos raciales y étnicos: Los mexicoamericanos tienen la tasa más alta de síndrome metabólico, seguidos por los blancos y los afroamericanos
Personas con diabetes
Personas que tienen hermanos o padres con diabetes
Mujeres con síndrome de ovario poliquístico
Personas que toman medicamentos que causan aumento de peso o cambios en la presión arterial, el colesterol en la sangre y los niveles de azúcar en la sangre
¿Cuáles son los síntomas del síndrome metabólico?
La mayoría de los factores de riesgo metabólico no tienen signos o síntomas obvios, más allá de tener una cintura grande.

¿Cómo se diagnostica el síndrome metabólico?
Su profesional de la salud diagnosticará el síndrome metabólico usando los resultados de un examen físico y análisis de sangre. Debe tener al menos tres de los factores de riesgo para ser diagnosticado con síndrome metabólico:

Una cintura grande, lo que significa una medida de cintura de:
35 pulgadas o más para mujeres
40 pulgadas o más para hombres
Un nivel alto de triglicéridos (150 mg / dL o más)
Un nivel bajo de colesterol HDL, que es:
Menos de 50 mg / dL para mujeres
Menos de 40 mg / dL para hombres
Presión arterial alta, (130/85 mmHg o más)
Un nivel alto de azúcar en sangre en ayunas (100 mg / dL o más)
¿Cuáles son los tratamientos para el síndrome metabólico?
El tratamiento más importante para el síndrome metabólico es tener un estilo de vida saludable para el corazón, que incluye:

Un plan de alimentación saludable para el corazón: Esta dieta limita la cantidad de grasas saturadas y trans que consume y le insta a elegir una variedad de alimentos nutritivos, incluyendo frutas, verduras, granos integrales y carnes magras
Llegar a tener un peso saludable
Controlar el estrés
Hacer actividad física regular
Dejar de fumar (o no comenzar si aún no fuma)
Si estos cambios en el estilo de vida no son suficientes, es posible que deba tomar medicamentos. Por ejemplo, es posible que necesite medicinas para bajar el colesterol o la presión arterial.

¿Se puede prevenir el síndrome metabólico?
La mejor manera de prevenir el síndrome metabólico es a través de cambios en el estilo de vida saludables para el corazón.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Ansiedad y estres: ¿son lo mismo?

Ansiedad y estres: ¿son lo mismo?

 

Estrés y ansiedad son palabras que en ocasiones utilizamos como sinónimos porque ambas se refieren a estados psicológicos y fisiológicos que alteran nuestro estado de ánimo y nuestra actividad en general.

El estrés puede tener una cara positiva (el término en inglés para esto es “eustress”, o eustrés en español) que nos sirve para poder responder a las demandas del entorno, y huir o adaptarnos según la situación. Así, el estrés es el estado fisiológico amplio, que puede tener manifestaciones distintas y su presencia puede variar de manera regular.

Pero cuando el estrés es un estado constante, que no nos está sirviendo para responder adecuadamente a las demandas externas, y empieza a darnos la sensación de estar fuera de control, entonces se puede estar convirtiendo en un cuadro patológico más cercano a la ansiedad.

Según el nivel en el que se presenta, la ansiedad se caracteriza por una serie de experiencias psicológicas y fisiológicas como palpitaciones, taquicardia, sudoración, insomnio, sensación de falta de aire, movimientos constantes, falta de concentración, angustia.

La ansiedad es un cuadro más específico que el estrés y se acompaña de cambios importantes a nivel fisiológico, como la secreción de hormonas corticosteroideas en niveles muy altos y durante un tiempo prolongado, lo que a su vez hace que nuestro organismo y nuestro estado de ánimo no sean adaptativos, sino lo contrario.

Aunque sus causas son muy variadas, alguna de las más comunes son los estilos de vida relacionadas con las condiciones laborales o académicas, o experiencias más personales que causan vulnerabilidad, como maltrato, acoso, sensación de incertidumbre, la pérdida de un ser querido, entre otros.

¿Por qué la ansiedad puede causar sobrepeso?

La principal causa del sobrepeso y la obesidad es el aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa. A su vez, este aumento puede ocurrir por muchos factores, por ejemplo, por la reducida actividad física, el procesamiento y distribución alimenticia, las dietas poco balanceadas o la falta de políticas que apoyen el sector salud.

Aparte de lo anterior, algunas investigaciones recientes nos han sugerido la ansiedad es otro de los factores de riesgo para el desarrollo de sobrepeso y obesidad, principalmente por la siguiente razón: cuando nos sentimos ansiosos comemos más (y peor).

Al encontrarnos en situaciones que nos provocan ansiedad, ocurre toda una serie de cambios químicos en nuestro cerebro. En estos momentos, algo que nos produce sensación de calma y satisfacción son los alimentos que tienen una mayor concentración calórica, que son asimismo menos saciantes, por lo que nos generan la necesidad de comer en grandes cantidades.

Además, el estrés constante y la ansiedad suelen provocar insomnio, lo que hace que en el día a día tengamos la necesidad de ingerir una mayor cantidad de alimentos, generalmente también con alto contenido calórico.

Específicamente, el consumo excesivo de azúcar activa el sistema cerebral encargado de metabolizar glucocorticoides, que son las hormonas que metabolizan los carbohidratos, y que además se activan en respuesta a la situaciones de estrés, provocando sensación de euforia. Esto último resulta adaptativo e importante para mantener la homeostasis en niveles de secreción moderados, pero en exceso puede ser problemático.

Algunos consejos para reducir ansiedad

La ansiedad, además de relacionarse con la obesidad, se relaciona con el sedentarismo y el alto consumo de sustancias psicoactivas como el alcohol o el tabaco, lo que a su vez, provoca mayor sobrepeso y obesidad. Además, tanto el sobrepeso como la ansiedad son dos problemas que afectan de manera importante a los niños.

La buena noticia es que algunas investigaciones sugieren que efectivamente, una reducción estable de los estados de ansiedad favorece la disminución del índice de masa corporal. Por esa razón es importante conocer algunas formas de evitarlo.

Debido a que las causas son bastante inespecíficas, algunas de las recomendaciones más generales que podemos hacer están basadas en la modificacion de habitos; cuestión que puede parecer bastante complicada, pero que también puede resultar sencilla si tiene un seguimiento adecuado.

1. Detectar los momentos en los que nos sentimos estresados o ansiosos
El estrés y la ansiedad pueden estar provocados por situaciones muy diversas, por ejemplo, algún conflicto que no hemos podido hablar o solucionar en el trabajo, en la escuela, con la pareja, con los amigos o con la familia; también puede pasar que no tengan una causa clara, o que se relacione una dificultad de poner límites a los demás.

En inicio es importante tener pistas sobre las situaciones que nos pueden estar provocando estrés constante, de manera que sea posible modificarlas o modificar nuestras posturas y decisiones ante ellas.

2. Buscar alternativas
Algo que debemos tener claro es que los hábitos no se modifican de un dia para otro, así como la ansiedad no desaparece de la noche a la mañana, con lo cual es importante aprender a encontrar relajación a través de cosas más funcionales que la ingesta excesiva de calorías.

Por ejemplo, aprender a desconectar y descansar, o a nivel de relaciones interpersonales procurar poner límites a los otros y ante nuestras propias exigencias. Asimismo y de acuerdo con nuestros intereses podemos elegir hacer ejercicio físico, salir a pasear, visitar a alguien, leer un buen libro, tomar un té, ver una película...

3. Establecer rutinas que incorporen hábitos saludables y experiencias agradables
Se trata de procurar que nuestro dia a dia este compuesto por algunas cosas básicas como tener una alimentación balanceada, en cantidad suficiente y lo más natural y fresca posible; hacer ejercicio moderado, tener momentos de descanso, compartir con nuestros pares, y procurar hacer actividades que nos produzcan motivación y satisfacción personal, lo que puede ser desde un hobbie hasta mantener aspiraciones profesionales a largo plazo.

En cualquier caso, es importante también pedir ayuda especializada si la necesitamos. Una visita a algún psicólogo, psiquiatra o neurólogo puede ser también muy útil para reducir nuestros niveles de ansiedad y mejorar nuestra respuesta a las situaciones estresantes.

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