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Cambio de hábitos. 21 días

Cambio de hábitos. 21 días

Iniciar un cambio parece complicado, pero esto es sólo al principio porque después, conforme pasa el tiempo, el proceso se vuelve cada vez más fácil y divertido.

Así que relajate porque en poco tiempo podrás incorporar más y mejores hábitos en tu vida, sólo divertite, disfruta y aprende de este cambio positivo que estás por lograr.

#1 : Empieza con una meta a la vez
Un primer hábito representa una nueva meta por cumplir en tu vida y es importante concentrarse sólo en una meta, sobre todo al inicio.

Es decir, siempre es mejor empezar con un solo hábito y ver el avance con este hábito.

#2: Registra tu avance diario
La única forma de lograr incorporar un hábito es repetir la acción tantas veces hasta que se vuelva automática. Para lograr esto se requiere de constancia.

La única forma de ser constante es midiendo tus avances por escrito con una cadena de metas.

#3 Evalúate cada 21 días
Si durante este tiempo no has roto la cadena (has cumplido todos los días con esa meta),pero sobre todo si vos consideras que ya no te genera mucho esfuerzo esa acción, es el momento de incorporar una nueva o de aumentar la intensidad de esta acción.

Faltar un solo día a tu nuevo hábito no altera la formación del mismo (siempre y cuando se retomará inmediatamente).

La repetición es la clave para formar un hábito nuevo

Si eres consistente con la acción, se formará un hábito nuevo (garantizado).

Además es probable que en este proceso empieces a conocerte mejor a vos y descubras algunas estrategias personales que se adaptan perfectamente a tus necesidades y habilidades.

¡Diviértete en el proceso!

Reglas para combinar los alimentos correctamente

Reglas para combinar los alimentos correctamente

Frutas
En combinación con otras comidas, las frutas ácidas como la naranja, la mandarina, el pomelo se pueden acompañar de vegetales de hojas verdes y proteínas; las frutas sub ácidas como peras, ciruelas, manzanas se combinan con verduras, legumbres y almidones; las frutas dulces como bananas, melones y grasas como aguacates, van con hojas verdes.

Vegetales y verduras
La espinaca, la lechuga, el perejil y demás vegetales livianos de hojas verdes se pueden combinar con todos los alimentos, al igual que las berenjenas, calabazas, remolachas y demás verduras de mayor densidad.

Almidones y cereales
Todo lo que es arroz, pastas, papas, batatas, trigo, maíz, y demás alimentos con almidón y del tipo cereal se tienen que combinar con verduras de hojas verdes, pero nunca con carnes, proteínas, o frutas.

Carnes, proteínas y lácteos
Todos los tipos de carnes, lácteos en general y proteínas como los huevos y diferentes tipos de granos y semillas, se pueden combinar con verduras, vegetales y frutas ácidas pero no se tienen que combinar con legumbres o almidones.

Legumbres
Lo ideal con las legumbres como lo son las lentejas, los porotos, las habas, entre otras, es no combinarlas nunca con alimentos del tipo carnes, proteínas o lácteos, pero si se desea incorporarlos como parte de una comida, es preferible combinarlos con vegetales de hojas verdes y verduras.

Combinación de carbohidratos y proteínas

La combinación de proteínas y carbohidratos es químicamente incompatible. Cuando comemos carbohidratos, el estómago segrega jugos gástricos alcalinos para digerirlos. Cuando comemos proteínas, el cuerpo segrega jugos gástricos ácidos.

Un jugo gástrico alcalino impide la acción del ácido. Osea que si combinamos alimentos de estos dos grupos en una sola comida, el estómago necesita jugos gástricos alcalinos y ácidos.
En el momento en que los jugos se segregan, al momento se neutralizan. Entonces en el estómago ocurre una señal de emergencia porque los alimentos no pueden ser digeridos, el estómago entiende esto como una señal de que se necesitan más jugos gástricos de cada uno, así que segrega más jugos alcalinos y ácidos.

Al cabo de un rato de no poder digerir estos alimentos, se produce lo que conocemos como indigestión o acidez estomacal.

Combinar adecuadamente las frutas

La fruta está llena de vitaminas, minerales y fructuosa, que es un azúcar natural e indispensable para el cuerpo, en especial el pancreas y el cerebro.
El liquido de la fruta atraviesan el intestino donde libera sustancias energéticas y nutritivas, de manera que son el único alimento que no nos resta energía sino que la aportan, purificando el organismo.

Pero para eso hay que comerla adecuadamente. La única condición para comer una fruta es que esta se debe comer sola, sin combinarla con ningún otro alimento, y con el estómago vacío.

No se debe comer inmediatamente después de haber comido (esperar al menos una hora y media) ni inmediatamente antes (consumirla 40 minutos antes de comer).

La razón es obvia: la fructuosa de las frutas fermenta cualquier otro alimento que se mezcle con esta. Por lo que si las combinamos, por ejemplo, con una proteína, ésta última se pudre, y si la combinamos con el carbohidrato, esta se fermenta, lo que provoca mala digestion, hinchazón, etc….

No tomar mucha agua con las comidas

Si tomamos mucha agua a la hora de comer, esta diluye los jugos gástricos, de manera que al estómago se le dificulta su labor. Es necesario tomar lo menos posible de agua durante la comida, y evitar los refrescos o bebidas azucaradas, por los mismos motivos que el de las frutas (el azúcar fermenta los alimentos).

Todos estos consejos son solo orientativos y los pacientes con problemas de nutricion deben consultar a un nutricionista o dietista titulado para recibir las indicaciones dietéticas más adecuadas en cada caso. No inicie ninguna dieta no convencional sin consultar previamente con un profesional de la salud.
Fuente : Cómo combinar los alimentos para que mejore la digestión

Bypass gástrico: Riesgos y beneficios

Bypass gástrico: Riesgos y beneficios

Enfermedades del corazón.
Hipertensión arterial.
Diabetes tipo 2.
Apnea del sueño severa.

Los riesgos asociados al bypass gástrico no son despreciables y puede producirse incluso el fallecimiento del paciente en aproximadamente el 0,35% de los casos. Pero, según los expertos, los beneficios que el paciente obtiene para su salud superan claramente el riesgo, ya que con este tratamiento se reduce de forma más que significativa su riesgo de morir por un accidente cardiovascular, ya que la pérdida de peso que se obtiene permite reducir y controlar los factores de riesgo asociados a la obesidad mórbida.

Para ello es fundamental que estos pacientes cumplan con las garantías suficientes de que seguirán el tratamiento posterior a la cirugía a rajatabla, lo que implica una labor de reeducación en sus hábitos de vida (alimentación y ejercicio físico), que deberá mantener de forma permanente más allá de uno o dos años que se tarda en perder el exceso de peso. Ésta es la razón de que previamente tengan que superar una serie de pruebas médicas y de capacitación psicológica para someterse a este tipo de tratamiento, ya que de lo contrario se invertiría la relación beneficio-riesgo.


Peligros del bypass gástrico

No adelgazar a pesar del plan de adelgazamiento que sigue a la intervención (un 10% de los casos).
Complicaciones de la cirugía y el postoperatorio (un 15%): hemorragias, infecciones, reacciones adversas a la anestesia, tromboembolismo, problemas respiratorios, etc.
Complicaciones serias a largo plazo (2-3%) que pueden incluso poner en riesgo su vida: obstrucción intestinal, síndrome de Dumping (diarreas, náuseas y vómitos), hernias, piedras en la vesícula, hipoglucemia, desnutrición etc.
Fallecimiento del paciente (las estadísticas refieren la muerte de uno de cada 300 pacientes intervenidos).


Beneficios del bypass gástrico

Aumento de la esperanza de vida: las personas con obesidad mórbida la tienen reducida considerablemente y no sólo por el importante riesgo de morbimortalidad cardiovascular que presentan, sino también por otras enfermedades para las que la obesidad es un factor importante de riesgo, como el cáncer.
Calidad de vida: recuperan su capacidad para realizar las actividades cotidianas, desde las más simples, como vestirse, a otras que implican el desarrollo de una mayor y más satisfactoria actividad social.
Un aumento significativo de su autoestima, tanto por la satisfacción de haber logrado eliminar el exceso de peso y mantenerse así, como por el hecho de poder disfrutar de la vida de una manera más saludable y satisfactoria.

Consejos para elaborar salsas bajas calorías para tus pastas

Consejos para elaborar salsas bajas calorías para tus pastas

Sea cual sea la salsa baja en calorías que quieras preparar, ten en cuenta los 5 consejos que te presentamos a continuación:

Utiliza leche descremada, caldos desgrasados y productos con un aporte graso reducido.
Reduce la cantidad de aceite respecto a la receta original.
Utiliza pequeñas cantidades de harina o de maicena para espesar las salsas.
Añade vino de mesa para darles un toque de sabor, con la cocción el alcohol se evapora y desaparecen sus calorías.
Usa hierbas frescas y especias.

¿NECESITAS ALGUNAS IDEAS?
Todas las salsas tradicionales pueden tener una versión menos calórica. Nosotros te proponemos las siguientes y estamos convencidos de que te encantarán.

Salsa de brócoli
Hierve brócoli y sofríelo con aceite de oliva y unos dientes de ajo. A continuación, bátelo con caldo vegetal desgrasado y calienta la mezcla en la sartén. Añade un poco de fécula de maíz para espesar, salpimienta y ¡ya tendrás la salsa lista! Es ideal para acompañar tanto pasta, como arroces, pollo o pescado.

Salsa de pimiento
Quita las semillas de un par de pimientos y un tomate y córtalos a trocitos. Después, cocina los pimientos a la sartén con un poco de aceite de oliva y sal. Seguidamente, añade salsa de soja, el tomate cortado, alcaparras, pimienta y orégano y déjalo cocer a fuego lento. Esta salsa es ideal para carne o pescado, así como para acompañar a otros vegetales o condimentar un plato de pasta o arroz.

Salsa light de curry
Pon a hervir caldo de verduras desgrasado y añade cebolla picada y un poco de fécula de maíz. Cocínalo todo hasta que se espese la mezcla y, entonces, agrega curry, queso blanco líquido 0% y cebollino picado. ¡La salsa ya estará a punto! Es perfecta para dar un toque especial a cualquier plato.

Salsa de tomate light
Hierve unos tomates, pélalos, quitales las semillas y tritúralos. Pica zanahoria, cebolla, y pimiento verde y rojo. Seguidamente, ponlo todo en un cazo y agrega caldo de verduras desgrasado, un poco de vino y especias al gusto. Deja hervir la mezcla hasta que esté al punto y obtendrás una salsa ideal para acompañar platos de pasta o de arroz.

Cómo combinar los alimentos para mejorar la digestión

Cómo combinar los alimentos para mejorar la digestión

Se ha comprobado que los alimentos combinados correctamente favorecen la digestión, la asimilación y el proceso de eliminación.

Las funciones de nuestro cuerpo con pura química. Los jugos gástricos del estómago segregan acidez para digerir los alimentos. Si hacemos una mala combinación de alimentos a la vez, el estómago tiene que hacer un esfuerzo por equilibrarlos.

La digestión en este caso puede tardar mucho tiempo, sobre todo cuando se trata de carne mal combinada. El alimento puede llegar a fermentarse en el organismo sin haber sido digerido correctamente.
¿Te has sentido hinchada, somnolienta y cansada después de almorzar? Una mala digestión de los alimentos es la causa en la mayoría de las veces que presentas estos síntomas.

No se trata de que sufras de un problema estomacal o gástrico, sino de que no sabes cómo combinar los alimentos para tener una buena digestión. En este artículo te explicamos cómo hacerlo, toma nota y prepárate para sentirte mejor y absorber todos los nutrientes de cada comida.

Cada vez que ingerimos un alimento, nuestro organismo produce jugos digestivos para ayudarnos a digerir la comida.

En los jugos digestivos se encuentran las enzimas encargadas de transformar los alimentos y cada una de éstas cumple su función para determinados tipos de alimentos. Es decir que nuestro organismo puede reconocer cuál enzima debe actuar en el proceso de digestión, pero el reconocimiento se hace difícil cuando nuestro organismo tiene que digerir varios alimentos al mismo tiempo.

Para que la digestión se realice fácilmente y las enzimas puedan trabajar bien (lo que resultará en una mejor absorción de los nutrientes) debemos darle a nuestro organismo el menor trabajo posible, combinando los alimentos de ciertas maneras o haciendo las denominadas mezclas compatibles.

Opciones de estilo de vida requeridas para el éxito en la pérdida de peso después de la cirugía bariátrica

Opciones de estilo de vida requeridas para el éxito en la pérdida de peso después de la cirugía bariátrica

La cirugía bariátrica requiere compromiso y dedicación para un proceso que le cambiará la vida. La operación en sí es sólo un paso en su transformación.

COMPRENDER SUS FORTALEZAS Y DEBILIDADES

La mayoría de los pacientes pierden peso rápidamente en los primeros meses después de la operación. La pérdida de peso desafortunadamente se ralentiza y se hace más difícil a medida que pasa el tiempo desde la fecha de la operación. Comprender la alimentación saludable, el control de las porciones y la necesidad de hacer ejercicio le ayudará a mantener un peso saludable y constante durante los años venideros.

La cirugía bariátrica requiere un cambio en la manera en que usted piensa acerca de la comida, la dieta y el ejercicio. Aunque hay cambios fisiológicos definidos que ocurren después de la cirugía y que le ayudarán a perder peso, es importante que se dé cuenta de la necesidad de cambiar su entorno y algunas de sus elecciones de estilo de vida anteriores.

La cirugía bariátrica puede ayudar a normalizar las sensaciones de saciedad y antojos de comida. Aunque las operaciones cambian la manera en que su cuerpo procesa los alimentos, algunos de estos cambios son sólo temporales. Es importante que usted comience hábitos que le ayuden a tener éxito. Los hábitos saludables no ocurren por casualidad. No confíe en su operación para forzarlo a tener hábitos saludables. Estos cambios en el estilo de vida requieren el conocimiento, el tiempo, el compromiso y el apoyo de familiares y amigos. Si está listo para comprometerse, necesita investigar el conocimiento y las herramientas para desarrollar hábitos saludables. Hay retos que esperan y usted necesitará ayuda para lidiar con situaciones sociales, antojos y alimentación emocional.

Consejos para prevenir y controlar la osteoporosis

Consejos para prevenir y controlar la osteoporosis

Como mujer, tienes mayores probabilidades de padecer la osteoporosis, sobre todo si ya has pasado la menopausia. Aprovecha esta oportunidad de aprender a prevenirla o de mantenerla bajo control si ya la padeces.

La salud de los huesos es fundamental para el bienestar general de nuestro cuerpo. Mantenerlos sanos y fuertes debe ser una prioridad porque con el paso del tiempo y el efecto de otros factores, como los cambios hormonales, van perdiendo su fuerza y densidad. Este deterioro gradual tiene nombre: osteoporosis, una condición que consiste en la pérdida de la masa ósea y el deterioro de los tejidos de los huesos que se traducen en la fragilidad de los mismos y una mayor probabilidad de fracturas (o roturas), especialmente de la cadera, la columna vertebral y las muñecas. Según la Organización Mundial de la Salud, la osteoporosis es el quinto problema de salud a nivel global.

Para que puedas darte una idea de la magnitud de las consecuencias de la osteoporosis, la más grave de ellas, la fractura de cadera, tiene un nivel elevado de mortalidad durante el primer año en que ocurre (de un 12 a un 20%). Y los que la sobreviven, a menudo sufren un deterioro considerable en su calidad de vida. La OMS calcula que para el año 2050 unos 6 millones de personas sufrirán una fractura de cadera a consecuencia de la osteoporosis. Razón de más para combatirla y prevenirla.

¿Cómo ocurre ese desgaste óseo?
En general, los huesos están continuamente en un proceso de formarse y desintegrarse. Cuando la desintegración del hueso es mayor que su formación, se presenta la osteoporosis. Esta puede afectar a ambos sexos, pero es más frecuente en las mujeres, sobre todo después de la menopausia, debido a los grandes cambios hormonales que ocurren en esa etapa. De acuerdo a las pruebas de la densidad ósea, la osteoporosis se presenta en un 15% de las mujeres que tienen entre los 50 y los 59 años, proporción que aumenta con rapidez a un 70% al llegar a los 80 años.

Además de la edad (la mayor densidad de la masa ósea ocurre alrededor de los 30 años, y a partir de entonces empieza a declinar), y el sexo (las mujeres tiene cuatro veces más probabilidades que los hombres de padecerla después de los 50 años), hay otros factores de riesgo que debes observar. La estructura ósea y el peso, por ejemplo, ya que las personas menudas y delgadas tienen más riesgo. También la genética, así como antecedentes de fracturas, y algunas enfermedades, como artritis reumatoide.


¿Estás en riesgo de padecer de osteoporosis? Si es así, consulta con tu médico sin demora. Es posible que te recete algún medicamento del tipo de los bifosfonatos. Estos medicamentos, como Risendronato (Actonel o Atelvia), Ibandronato (Boniva) o Alendronato (Fosamax) que son por vía oral (tomados) o Ácido Zoledrónico (Reclast o Zometa), que se da en la vena, se han usado con éxito desde 1995 para evitar o retrasar la pérdida de la masa ósea. Durante el tratamiento, los bifosfonatos llegan a ser parte del hueso nuevamente formado y se mantienen allí por varios años. Los pacientes continúan recibiendo sus efectos por mucho tiempo después de dejar de usarlos. Hay, sin embargo, algunas limitaciones.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) informa que estos medicamentos pueden dar lugar al deterioro de los huesos de la mandíbula, aunque es un problema poco común (se conoce como osteonecrosis de la mandíbula). Esto se ha visto más comúnmente asociado a extracciones o tratamientos dentales, pero puede suceder. También en raras ocasiones pueden ocurrir otros efectos secundarios, como una fractura atípica del hueso del fémur, y se debe evaluar la relación de los bifosfonatos con el cáncer de esófago que hasta ahora no se ha correlacionado en un 100% y se continúan haciendo estudios . Lo que si se presenta en algunos pacientes como efecto secundario, es reflujo gastroesofágico y acidez.

En las personas que no toleren los bifosfonatos o para quienes no estén indicadas, o que ya los hayan tomado, existen otras alternativas como: Denosumab- Prolia, Teriparatide (Forteo), hormonas (estrógenos) o Raloxifeno- Evista. Todos con sus beneficios y sus riesgos.

Según una revisión de la FDA publicada en The New England of Medicine, los pacientes jóvenes sin antecedentes de fracturas y con una densidad ósea casi normal, pueden suspender estos medicamentos en tres o cinco años sin perder sus beneficios. Los pacientes mayores, con antecedentes de fractura y una densidad ósea a nivel de osteoporosis, suelen beneficiarse si continúan el tratamiento. En cualquier caso, tu médico debe decidir si puedes seguir tomando el medicamento o no.

CONSEJOS
Hay tres factores esenciales para mantener tus huesos saludables durante toda tu vida: recibir una cantidad adecuada de calcio (a través de la dieta o de suplementos), recibir una cantidad adecuada de vitamina D para que tu organismo absorba el calcio (a través de la luz solar o de suplementos) y hacer ejercicios regularmente (para que tu organismo fabrique hueso y se haga más lenta la pérdida de la masa ósea).

En base a lo anterior, hay varias cosas que puedes hacer en tu vida diaria para prevenir la osteoporosis y combatirla.

1. Consume leche descremada, excelente fuente de calcio, y procura que esté enriquecida con vitamina D para que lo absorbas adecuadamente. También son ricos en calcio otros productos lácteos, como el yogur y los quesos bajos en grasa.

2. Come pescado. El salmón y las sardinas en conserva son muy ricos en calcio, La macarela y otros pescados grasosos (o azules) contienen vitamina D.

3. Incluye en tu dieta vegetales de hojas verdes, como el brócoli o la espinaca, que contienen gran cantidad de calcio.

4. Consume productos a base de soya. También contienen calcio.

5. Si tu dieta no incluye suficiente calcio, compleméntala con suplementos y acompáñalos con vitamina D. Pero no te auto recetes. Pregúntale a tu médico, ya que el exceso de calcio puede tener complicaciones, se puede depositar en las arterias y puede causar cálculos renales (piedras en los riñones).

6. Limita la cafeína al equivalente de tres tazas de café al día. La cafeína hace que el cuerpo elimine el calcio con más facilidad.

7. Realiza ejercicio regularmente. Camina, corre, sube escaleras o juega al tenis por 30 minutos al menos tres veces a la semana. El levantamiento de pesas, en particular, ayuda a que tu organismo forme hueso y a que no avance la pérdida de la masa ósea. La natación y el ciclismo, en cambio, excelentes en otros aspectos, no te sirven aquí de nada. Los huesos y los músculos deben trabajar contra la ley de gravedad para que el ejercicio tenga efecto en la osteoporosis.

Hay otras dos medidas importantes que te ayudan a prevenir o retrasar la osteoporosis. Una de ellas es no fumar o dejar de hacerlo. El cigarrillo aumenta el riesgo de desarrollar osteoporosis y de fracturas óseas (de los huesos). La otra es beber alcohol con moderación (si consumes bebidas alcohólicas). El exceso de alcohol impide que tu cuerpo absorba el calcio adecuadamente, lo que puede adelgazar los huesos y aumentar el peligro de fracturas.

Si tienes algunos de los factores de riesgo y ya pasaste la menopausia, comienza a poner en práctica algunos de los consejos anteriores hoy mismo. Mejorarán tu salud general y, específicamente, la de tus huesos.

Las 5 prioridades en obesidad

Las 5 prioridades en obesidad

Con tanta información de la que disponemos, solemos perdernos sobre cuáles son las prioridades en la obesidad. Los medios de comunicación (televisión, internet, revistas…) e incluso algunos profesionales de la salud, nos inundan con dietas, fármacos o alimentos milagro, mientras que demonizan otros. Nos intentan convencer de que hay una única solución rápida y eficaz para adelgazar y mantenernos en nuestro peso, y encima sin esfuerzo. Sin embargo, lo común a todas estas perspectivas, es que se olvidan de la persona, se olvidan de lo esencial y de cuáles son las prioridades en la obesidad que hay que abordar.

Cómo comemos es tan importante como qué
Como acabamos de comentar, las soluciones a la obesidad se suelen basar en qué comer, beber, incluso en pautas de ejercicio físico. Pero se olvidan de que una de las prioridades de la obesidad a tener en cuenta si queremos solucionarla, es cómo comemos. Así la velocidad con la que comemos, cómo saboreamos los alimentos (si lo hacemos o no), las emociones que experimentamos al comer, la postura con la que comemos… son puntos básicos a tener en cuenta e intervenir para poder salir de ese círculo vicioso que suele ser la obesidad y el sobrepeso. El cómo es tan importante porque influye de manera muy poderosa en la sensación de saciedad, en la cantidad de comida que comemos, en la calidad de esta comida e incluso en la digestión y absorción de nutrientes.

El objetivo principal ha de ser el Autocuidado
En nuestro equipo, estamos cansados de escuchar la expresión “yo me cuido”. Y luego, escuchando a la persona observamos que lo que hace es comer alimentos procesados pero light durante la semana para luego pegarse comilonas en las comidas sociales.

Hemos de tener en cuenta que la alimentación es nuestra principal fuente de nutrición, es nuestro combustible. Por lo tanto, la obesidad es una señal inequívoca de que nos hemos descuidado a nosotros mismos, de que no nos estamos tratando bien. Así que abordar la obesidad con crítica, exigencia, prohibiciones… no hace más que agravar el problema y no lo soluciona. Hemos de aprender a tratarnos bien, con respecto a nosotros mismos, aceptarnos tal y como somos. Hacer con nosotros mismos lo que nos gustaría que hiciera un buen amigo. Y desde aquí ir contactando con el deseo de cuidarnos, de comer alimentos ricos y saludables, de realizar ejercicio físico, de proporcionarnos momentos agradables.

“Lo bueno es enemigo de lo perfecto”
Esta frase refleja muy bien una de las prioridades en la obesidad que pueden hacer el camino más fácil: dejar de alimentar nuestras exigencias internas para bajar de peso. Las personas que quieren hacerlo todo perfecto, que no se permiten salirse nunca de la línea marcada suelen vivir el proceso con tensión y presión. De tal manera que si algún día “caen” (que es así como lo viven) se descontrolan y se van al polo opuesto. La idea por tanto, es poder llevar un estilo de vida que refleje ese autocuidado que hablábamos en el punto anterior, pero sin obsesionarse. Un poco de dulce, un par de papas, comer algo de frito ocasionalmente no va a hacer que nadie comience a engordar mágicamente. Hemos de perder el miedo a la comida, ¡somos nosotros los que llevamos el timón!

Es necesaria la renuncia y la elección (en lugar de la prohibición)
Hemos de ser conscientes de que vivimos en una sociedad que continuamente nos está bombardeando con productos procesados muy poco saludables (que no podemos llamar ni comida). Nos lo venden como la fuente de placer, de disfrute, como experiencias extraordinarias, y a veces incluso como opciones saludables (que evidentemente no lo son). Nuestros amigos, familiares, vecinos tienen sus neveras y despensas llenas de estos productos. Si vamos al supermercado, alrededor el 80% de los productos que encontraremos son procesados y no pueden considerarse comida, y algunos de ellos son muy adictivos. Por lo tanto, una de las prioridades en la obesidad consiste en aceptar que tenemos que renunciar a comer “de todo”. Y esto no es sólo para los obesos o personas con sobrepeso, todos los que queremos cuidarnos y velar por nuestra salud hemos de tener en cuenta que esto pasa ineludiblemente por renunciar en gran parte a estos productos. No podemos cuidarnos y basar gran parte de nuestra alimentación en productos procesados, en azúcar, bollería industrial, fritos, etc. Tampoco pretender no realizar ningún tipo de actividad física, ya que el cuerpo la necesita para su correcto funcionamiento.

Pero no nos olvidemos, que todo esto se ha de hacer desde la decisión consciente de querer cuidarnos y estar bien, de poder tener una vida más plena y saludable. No desde la prohibición para no engordar. Si lo hacemos desde este último punto, el fracaso está prácticamente asegurado, porque antes o después nos cansaremos, nos agobiaremos. Porque la prohibición y el control son el caldo de cultivo del descontrol y la compulsión.

Es importante abordar y tratar el problema de raíz
La obesidad, a pesar de que hay personas que puedan tener cierta predisposición genética, tiene que ver con nuestro estar en la vida. Los profesionales de la psicoterapia hemos observado que muchas veces la obesidad está relacionada con la dificultad de aceptar los límites. Con una actitud de no saciarse nunca y siempre querer más y más. O por ejemplo, con no tener ninguna fuente de disfrute más que la comida.

Por lo tanto, una de las prioridades en la obesidad también ha de ser tomar consciencia de que está diciendo mi obesidad o sobre peso de mí, de mis miedos, de mis maneras de poner límites, de cómo disfruto, de cómo me relaciono y pongo límites a los demás… De tal manera, que si conseguimos ir subsanando y abordando estos aspectos, ya nos iremos saboteando a nosotros mismos el poder adelgazar y tener una vida saludable y más plena.

Definiendo la obesidad mórbida

Definiendo la obesidad mórbida

Médicamente, el término obesidad mórbida se define como un índice de masa corporal (IMC) superior a 40 kg/m^2. Aunque este cálculo depende tanto de la estatura como del peso de la persona, las personas que están aproximadamente 100 libras por encima de su peso corporal ideal son propensas a ser obesas mórbidas. Dependiendo del estudio, las estimaciones de obesidad en Estados Unidos pueden sugerir que hasta el 35% de los adultos (o uno de cada tres) sufre obesidad y que entre el 3 y el 7% de la población adulta de Estados Unidos sufre actualmente obesidad mórbida. Varias complicaciones potencialmente mortales como la diabetes, la hipertensión arterial y la enfermedad de las arterias coronarias están asociadas con esta afección. Las prácticas médicas de reducción de peso a menudo no dan buenos resultados en estas situaciones. La intervención quirúrgica puede estar indicada para detener el aumento de peso, lograr la pérdida de peso y revertir algunas de las condiciones médicas relacionadas con la obesidad descritas anteriormente.

La cirugía de pérdida de peso, incluyendo el bypass gástrico, la manga gástrica y la banda gástrica, son procedimientos quirúrgicos cuya utilidad para combatir la obesidad mórbida es reconocida tanto por especialistas médicos como por cirujanos. Los pacientes con un IMC superior a 40 o aquellos con un IMC de 35 o más que también sufren de enfermedades potencialmente mortales y curables con pérdida de peso son considerados como posibles candidatos para la cirugía bariátrica.

El gobierno de los Estados Unidos también apoya la cirugía bariátrica en los candidatos apropiados, ya que Medicare cubrirá los costos tanto del bypass gástrico como de la banda gástrica en los candidatos adecuados. La mayoría de las compañías de seguros ahora cubrirán la manga laparoscópica. Aunque los criterios que las compañías de seguros que buscan determinar si un individuo amerita esta cirugía varían, los médicos generalmente están de acuerdo en un conjunto de criterios de calificación. La decisión de proceder con la cirugía siempre representa una comparación entre riesgos y beneficios, ya que cualquier procedimiento quirúrgico implica algún riesgo. Los criterios generalmente aceptados para proceder con este tipo de cirugía incluyen que un individuo haya sido obeso durante al menos dos años, que tenga entre 18 y 65 años de edad y que no tenga contraindicaciones médicas o psiquiátricas para someterse a la cirugía.

Buena hidratación, buena salud

Buena hidratación, buena salud

Limpiando nuestro interior

El agua es el líquido vital para la vida. En asuntos de belleza no es menos importante: humecta la piel desde adentro, elimina toxinas, mantiene nuestro cuerpo saludable y hace que la piel luzca radiante.

Ocho vasos al día es una forma de simplificar la cantidad de agua que necesitamos. La cantidad varía de acuerdo al clima donde vivimos, a nuestro peso corporal, a nuestro nivel de actividad física y si permanecemos o no todo el día en lugares con control de temperatura, como los ambientes con aire acondicionado y calefacción. En condiciones normales, ocho vasos podrían ser la cantidad adecuada de agua, pero si nuestro clima es cálido o hacemos mucho ejercicio hay que beber más. En este último caso, es recomendable el uso de bebidas isotónicas ya que aportan minerales esenciales como sodio, potasio y magnesio. Estas bebidas vienen saborizadas y podemos elegirlas 0% de azúcar si estamos con un plan de adelgazamiento.

Beneficios de estar bien hidratados
• La sensación de hambre disminuye, por lo que en todo plan alimentario saludable se la recomienda.
• La piel luce más bella, debido al efecto humectante del agua.
• Es bueno para la salud. El agua humecta todos los órganos internos y actúa como lubricante, evitando principalmente la constipación.
• Elimina toxinas contribuyendo a la salud y belleza del cuerpo, es especial para combatir acné, celulitis y la piel extremadamente seca.

¿Puedo tomar otros líquidos ó solo se recomienda el agua?
Puedes tomar otros líquidos que no contengan cafeína. La cafeína es muy común en casi todas las bebidas carbonatadas, el café o el té. Es un diurético y, por lo tanto, provoca deshidratación por pérdida de agua. La cafeína tiene una función totalmente opuesta al agua.

Conclusiones
El agua es deliciosa, refrescante y vital para nuestro cuerpo. Toma agua, tu cuerpo te lo agradecerá, con 8 vasos diarios es suficiente.

Combinar proteínas con bebidas azucaradas no es buena idea

Combinar proteínas con bebidas azucaradas no es buena idea

Las bebidas ricas en azúcar en combinación con la proteína hacen que el cuerpo almacene grasa adicional

Combinar un refresco azucarado con una hamburguesa o con pollo frito realmente puede preparar al cuerpo para aumentar de peso, sugiere un nuevo estudio.

Las personas que consumieron un refresco endulzado con una comida rica en proteína almacenaron más grasa no utilizada, en comparación con otros que comieron el mismo alimento con una bebida sin azúcar, revelaron unos análisis de laboratorio.

Sus cuerpos no quemaron alrededor de un tercio de las calorías adicionales proporcionadas por la bebida azucarada, encontraron los investigadores.

Los participantes también quemaron menos grasa en la comida, y gastaron menos energía en general al digerir la comida.

"Si añadimos carbohidratos adicionales a los que ya tiene una comida, sin duda eso tendrá un efecto en la capacidad del cuerpo de usar la grasa como fuente de energía, y es más probable que acabe como energía almacenada", dijo la investigadora líder, Shanon Casperson, bióloga investigadora en el Departamento de Agricultura de EE. UU.

Los refrescos, el café azucarado y las bebidas de té helado endulzadas, las bebidas de frutas, las bebidas energéticas y cosas parecidas son fuentes de azúcar añadido en la dieta estadounidense, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Seis de cada 10 niños y la mitad de los adultos beben al menos una bebida azucarada cada día.

La comida contiene tres tipos de nutrientes mayores: los carbohidratos, las grasas y las proteínas. Casperson y su equipo deseaban ver cómo los carbohidratos adicionales, en la forma de una bebida azucarada, afectarían al metabolismo de las grasas y las proteínas.

En el estudio, 27 adultos con un peso saludable se colocaron en una "habitación metabólica" sellada que controló de forma cuidadosa el oxígeno que inhalaban y el dióxido de carbono que exhalaban, dijo Casperson. También se recolectaron muestras de orina.

"Con esas tres variables, pudimos calcular la cantidad de nutrientes que utilizaban" además de las calorías que queman cada minuto, dijo Casperson.

Los participantes pasaron dos días completos en la habitación sellada. Un día comieron dos comidas que contenían un 15 por ciento de proteína, y el otro día dos comidas con un 30 por ciento de proteína. Las comidas consistieron de pan, jamón, queso, papas y mantequilla, y cada una proveyó 17 gramos de grasas y 500 calorías.

Cada día, los participantes bebieron una bebida azucarada con sabor a cereza con una comida, y una bebida sin azúcar con sabor a cereza con la otra comida, explicó Casperson.

La bebida endulzada con azúcar redujo la oxidación de la grasa, que es el proceso que inicia la descomposición de las moléculas de grasa, en un 8 por ciento, descubrieron los investigadores.

Además, la bebida azucarada consumida con la comida con un 15 por ciento de proteína redujo la oxidación de la grasa en un promedio de 7.2 gramos, mientras que la misma bebida azucarada con la comida con un 30 por ciento de proteína redujo la oxidación de la grasa en 12.6 gramos.

Los investigadores creen que la carga adicional de carbohidratos en el refresco podría aminorar la necesidad del cuerpo de procesar la grasa de la dieta para obtener energía, dado que la grasa es más difícil de quemar que el azúcar.

"Para el cuerpo, usar carbohidratos como fuente de energía es más fácil", señaló Casperson. "Cuando damos carbohidratos al cuerpo, usa eso primero". La grasa que no se quema termina depositada en algún lugar del cuerpo, como el vientre o las caderas.

El estudio ofrece un matiz muy necesario para la comprensión de la nutrición con comida rápida, apuntó Erika Renick, dietista bariátrica en el Centro Integral de Pérdida del Peso del Hospital de la Universidad de Staten Island, en la ciudad de Nueva York.

"Aunque fue una muestra pequeña, el estudio respalda lo que la investigación reciente ha señalado: que añadir proteína a las comidas ayuda a mantenernos llenos, y que las bebidas azucaradas pueden influir en nuestros antojos de comida", dijo Renick.

"Pero este estudio va más allá al sugerir que juntar bebidas azucaradas con comidas ricas en proteína puede fomentar el aumento de peso más de lo que entendíamos originalmente", siguió Renick.

"Esta combinación específica parece reducir la eficiencia con que nuestro cuerpo quema la grasa", advirtió. "Habría que investigar más, pero desaconsejar esta combinación a las personas podría quizá ser otra herramienta cuando se las oriente con respecto a la gestión del peso".

Casperson no está segura de por qué añadir proteína adicional a una comida pareció afectar a la reducción en la quema de grasa. "Es algo que debemos estudiar en investigaciones futuras", planteó.

El estudio aparece en línea el 20 de julio en la revista BMC Nutrition.

Qué ocurre durante el bypass gástrico laparascópico?

Qué ocurre durante el bypass gástrico laparascópico?

El Bypass Gástrico Roux-en-Y funciona disminuyendo temporalmente el hambre y los antojos, restringiendo la cantidad de alimentos que puede comer a la vez y reduciendo la absorción de calorías. El Bypass Gástrico en Roux-en-Y es considerado por muchos expertos como el procedimiento de referencia actual para la cirugía bariátrica. Aunque la cirugía típicamente no es reversible, es la forma más popular de cirugía bariátrica.

Este procedimiento es ampliamente visto como un medio seguro y efectivo para lograr la pérdida de peso a largo plazo en pacientes que sufren obesidad severa. La derivación gástrica laparoscópica Roux-en-Y se introdujo hace aproximadamente veinte años y a lo largo de los años ha demostrado un excelente equilibrio entre la pérdida de peso y los efectos secundarios que son manejables.

En esta cirugía, el ESTÓMAGO es cosido o grapado para crear una bolsa estomacal más pequeña que puede contener sólo media taza de comida. La idea detrás de la bolsa es que un individuo se siente lleno más rápidamente con un estómago más pequeño, y por lo tanto come menos. Esto se denomina la parte restrictiva de la cirugía gástrica laparoscópica, ya que restringe la ingesta de alimentos. En la parte del bypass de la cirugía, se desconecta la pequeña bolsa del estómago de la primera parte del INTESTINO DELGADO, llamado DUODENO, y luego se reconecta a una porción del INTESTINO DEL INTESTINO DELGADO más abajo, llamado yeyuno.

El hecho de que los intestinos cambien de su ruta natural a la forma de una Y se llama un bypass intestinal roux-en-Y. Una vez en su lugar, el alimento pasa de la bolsa estomacal directamente al yeyuno, pasando por alto el DUODENO y una porción de los INTESTINOS.

.Debido a que parte del INTESTINO DELGADO ES DESVIADO, HAY UNA REDUCCIÓN EN LA ABSORCIÓN DE CALORÍAS Y NUTRIENTES. ESTO EXPLICA QUE ESTA PARTE DE LA OPERACIÓN SE CLASIFIQUE COMO MALABSORTIVA. AL IGUAL QUE OTRAS OPERACIONES LAPAROSCÓPICAS, EL BYPASS GÁSTRICO LAPAROSCÓPICO SE REALIZA UTILIZANDO UNA PEQUEÑA CÁMARA LLAMADA LAPAROSCOPIO y requiere sólo unas pequeñas incisiones en la pared abdominal. El enfoque laparoscópico es popular debido a una mejor visualización, menos dolor, mínima pérdida de sangre, recuperación más rápida y menor riesgo de complicaciones como infecciones o hernias.

La cirugía de bypass gástrico requiere hospitalización. Se realiza mientras usted está dormido bajo anestesia general, lo que significa que no experimentará ningún dolor durante la cirugía. La operación suele durar de una a tres horas y tiene una estancia hospitalaria típica de dos a tres días. Esta estadística depende de una serie de factores, incluyendo si un individuo ha tenido o no una operación abdominal previa, el sexo de la persona y el IMC.

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