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Budín de banana

Budín de banana

Budín de banana SIN AZÚCAR SIN ACEITE Y SIN MANTECA!! Con avena!!

Ingredientes

3 bananas maduras

Al conservar tus alimentos… te ha pasado que…

Al conservar tus alimentos… te ha pasado que…

¿A quién no se le ha olvidado la comida sobre la mesa de un día para el otro, o ha almacenado los huevos en el refrigerador (hielera o nevera) por más de un mes, con tal de aprovechar esa oferta de comprarlos en grandes cantidades? Estos son algunos de los errores comunes que se comenten en la cocina y pueden llevar a complicaciones de salud más o menos graves. Sigue leyendo y descubre cómo mantener a tu familia a salvo de contaminaciones con la comida.

Comer es uno de los grandes placeres de esta vida pero pensar un menú variado y nutritivo varias veces al día puede convertirse en una tarea difícil, ¡y más aún prepararlos y dejarlos listos para consumir! Esto es algo que conocen muy bien las mamás modernas, que en poco tiempo deben ocuparse de la alimentación de varias personas en la casa…

Hay que reconocerlo, a todos suele sobrarnos comida preparada y ésta siempre puede ayudarnos a resolver algún otro almuerzo o cena. Incluso, es posible que quieras dejar comida preparada de un día para otro. Eso puede resultar muy práctico, pero no hagas que se vuelva peligroso.

¿Cómo? Es muy sencillo, solo debes cuidar que no queden mucho tiempo a la temperatura ambiente. Si bien no es aconsejable colocar el alimento caliente dentro del refrigerador, tampoco es necesario que se pase horas y horas sobre la mesada, ya que de ese modo aumentan las posibilidades de que crezcan bacterias en la comida, que luego pueden causar enfermedades.

Consejos a seguir…

Recuerda que el objetivo de poner los alimentos en el refrigerador (hielera o nevera) es prevenir el crecimiento de microorganismos que pueden afectar tu salud – como la salmonella, la Escherichia coli O157: H7, el C. botulinum (que provoca el botulismo) y la Listeria, pero también es importante tener ciertos cuidados a la hora de refrigerar los alimentos.

Un ejemplo perfecto son: los huevos, los cuales debes manipular correctamente. Lo aconsejable es, no dejar los huevos dentro del refrigerador por más de tres semanas, luego de haberlos comprado frescos. Si están cocidos, no más de una semana.

Otro de los errores más comunes que suelen cometerse con la comida es pensar que si ésta no huele mal, entonces no hay problema. Por el contrario, a veces el refrigerador elimina los malos olores. Lo ideal es, no conservar los alimentos preparados más de cuatro días, y si contienen pescado, no más de uno o dos días.

Otro caso: ¿Eres de los que se olvida de sacar la comida del congelador (congeladora, freezer) con suficiente tiempo para descongelarla, y cuando lo haces la pones directo al fuego para que se cocine? ¡Ese es un error! La manera más recomendable de descongelar los alimentos crudos es dejarlos en el refrigerador durante la noche. Otro modo puede ser dentro de una bolsa hermética bien sellada, debajo de agua tibia que debes cambiar periódicamente y cuidar que no esté tan caliente como para cocinar el alimento.

¿Cómo evitar la contaminación de los alimentos?

Otro problema para los desmemoriados es no tener los alimentos etiquetados correctamente dentro del congelador y olvidarse de cuándo los han almacenado, para saber si todavía están frescos y aptos para comerse o no. Por eso, recuerda marcar bien las etiquetas cuando guardas tus comidas. De ese modo, también estarás cuidando a otros miembros de la familia, que pueden tomar los alimentos del congelador cuando tú no estás en casa.

Por último, recuerda que para evitar la contaminación de los alimentos es importante comenzar por tener cuidado en el supermercado, pensando en el tipo de productos que eliges y el modo en el que cada negocio los conserva. Entre otras medidas, corrobora que el lugar sea limpio, recuerda que son mejores las verduras de la temporada (de esa estación) y ten cuidado que las latas de conserva estén lisas y parejas, sin abolladuras ni roturas.

Con estos sencillos cuidados, podrás mantener a tu familia sanos y satisfechos.

La obesidad como camino

La obesidad como camino

“Nací, en una familia que relacionaba salud con gordura y obesidad, y donde el cariño se demostraba a través de la comida. Fui aprendiendo que en los hidratos, podía volcar todas mis emociones. Desde temprana edad, y paradójicamente, mi madre empezó a preocuparse por mi peso.

Comenzar una nueva dieta, una mas de tantas, finalmente era, un nuevo desafío que terminaba con la recuperación de todo el peso perdido. Hoy con 45 Kilos bajados puse mi propia experiencia y mi profesión al servicio del otro; comprendiendo sus emociones (que son mis emociones) y sentimientos. Desde mi experiencia pude rediseñar la vida que quiero vivir y es mi misión transmitirlo.”

“Hoy somos y estamos como una función de lo que hemos decidido y hecho ayer. Mañana estaremos y seremos según lo estamos decidiendo y siendo hoy”.
-Mario Dehter-

El objetivo de éste artículo es facilitar un espacio de reflexión sobre aspectos relacionados con la prevención y el tratamiento de la obesidad desde una nueva perspectiva.

El problema de la obesidad en nuestra sociedad

A pesar de los esfuerzos realizados por la comunidad científica, para encontrar solución a la obesidad, podemos decir que la misma sigue creciendo a pasos agigantados, transformándose en una epidemia a nivel mundial.

Sabemos las consecuencias sobre la salud que provoca la obesidad y el sobrepeso. Al mismo tiempo que alarma el crecimiento en las últimas décadas de casos en niños y adolescentes. Por tanto es preciso poner el foco en la PREVENCIÓN, logrando identificar y modificar ciertos hábitos familiares, sociales y educacionales, aprehendiendo nuevas formas de vincularnos con los alimentos logrando conductas mas posibilitantes y sanas.

Llama la atención que cuantas más soluciones se ofrecen para adelgazar, la problemática avanza y cada vez hay mas personas obesas. Basta con abrir cualquier revista de actualidad para observar la cantidad de publicidad, ofertas y promesas para alcanzar esa “figura” que la sociedad al mismo tiempo, exige.

Problemas emocionales y desajustes de nutrición

Muchos factores perturban nuestra salud diaria, sobretodo en lo que se refiere a la integración mente-cuerpo. La ansiedad, la depresión, la rabia… nos lleva a desconectar de nuestras experiencias corporales y a actuar por compulsión. Comer sin atención, como comer leyendo o viendo la televisión, más que siendo conscientes de lo que comemos, nos distrae y aparta de la escucha de los sabios mensajes de nuestro cuerpo respecto a lo que verdaderamente necesita.

Cuando no estamos en comunión con nuestro cuerpo, no obtenemos la información que necesitamos para un funcionamiento emocional y cognitivo sano. Una falta de conciencia corporal nos conduce a dificultades en la identificación de los estados emocionales. Esto se traduce en que no sabemos qué hacer con nuestras emociones intensas o impulsos que surgen en nuestro cuerpo. En este caso, el mindfulness, representa una técnica excelente para ayudarnos a indagar en nuestros pensamientos y emociones.

Cómo cambiar nuestros hábitos programados

Si generamos una mayor conciencia en busca del camino de “quién eres ahora” a “quién quieres ser”, nuestra vida puede empezar a cambiar. De esta forma, desafiamos y mostramos esos modos particulares de percibir, poco posibilitantes, que frenan el descenso de peso y limitan el mantener en el tiempo el peso saludable alcanzado.

Tendríamos que comenzar “despegando” éste concepto de la certeza que la obesidad es una “enfermedad incurable”. Al partir desde esa afirmación, nos quita ciertas posibilidades de intervención y de acciones más generativas para el logro de ciertos cambios. Es como entregarnos a una especie de “maldición” que nos viene desde afuera y nos marca un destino previsible, esperado, sin solución.

Es preciso poner luz en aquellas zonas oscuras donde nos detenemos sin avanzar en los logros de resultados que queremos crear. La base consiste en reformular ciertos pensamientos que fuimos incorporando y dejándonos siempre en el mismo lugar. Un lugar incómodo, pero a la vez conocido, dónde mas allá del malestar, nos da cierta seguridad, desde allí podemos entender tanta resistencia al cambio.

Círculo vicioso

Comienza entonces un “círculo vicioso” que lleva a hacer siempre mas de lo mismo: bajar de peso, subir, para volver a bajar y volver a subir, donde en cada vuelta de éste círculo se va intensificando la sensación de angustia, frustración, debilidad e impotencia. Por eso, la obesidad no es una enfermedad en sí misma, lo que “enferma” son los intentos fallidos de solución.

Si cambiamos nuestra manera de observar al mundo, de observarnos a nosotros mismos, y modificamos nuestras nuestras propias conversaciones y nuestros juicios, estaremos en condiciones de tomar acciones diferentes logrando resultados significativos. La responsabilidad de hacernos cargo de nuestros actos y la declaración de una visión y misión agrega valor y sentido a nuestra vida.
Tratamientos comunes para combatir la obesidad

La mayoría de los tratamientos propuestos en obesidad apuntan a la pérdida de peso, aislado como una meta estética, perdiendo la posibilidad de co-construir hábitos saludables mejorando la calidad de vida. En éste sentido, la obesidad es un elemento mas que se suma a un todo, por eso es inadecuado considerar la bajada de peso como única solución, asegurando así, el fracaso desde el inicio.

“No podemos resolver nuestros problemas de la misma manera como los creamos”.
-A. Einstein-

Desde otro paradigma, encontrando un nuevo abordaje emocional, buscando un camino que tome en cuenta a la persona como sistema, íntegra, con sus emociones, su corporalidad, su lenguaje, desde ésta coherencia que somos, con su mundo de intereses y relación. Detenernos a observar qué vínculo se sostiene con los alimentos y “quiénes estamos siendo en el acto del comer”.

Cuando una persona, en un acto de enojo, le arroja a otra una maceta, por ejemplo, el que está por recibir el impacto del golpe, no se le ocurría en ese momento, regar la planta, ni oler el aroma de sus flores. Lo que intentará hacer en el mejor de los casos, es tratar de esquivar el golpe. Porque en esa relación, en ese preciso momento, la maceta deja de ser maceta y pasa a ser “proyectil”.

Algo parecido ocurre con entre la relación persona-comida cuando hablamos de obesidad. Los alimentos, no son ni buenos, ni malos. Los habrá más sanos o menos sanos, pero en esa relación, en el momento de un atracón, por ejemplo, la comida deja de ser comida y actúa como descarga emotiva. De esta forma, se convierte en un arma dañina.

Para reflexionar…

Tus pensamientos, tus creencias, se transforman en palabras disfrazadas en afirmaciones.
Las afirmaciones se transforman en acciones.
Tus acciones irán creando hábitos.
Los hábitos lograrán ciertos resultados
Tus resultados… marcarán tu destino.

Densitometría osea

Densitometría osea

El examen de densidad ósea, también llamada absorciometría de rayos X de energía dual, DEXA o DXA, utiliza una dosis muy pequeña de radiación ionizante para producir imágenes del interior del cuerpo, generalmente la parte inferior de la columna (lumbar) y las caderas, para medir la pérdida de hueso. La DXA es simple, rápida, y no es invasiva.

​La DXA mayormente se utiliza para diagnosticar la osteoporosis, una enfermedad que frecuentemente afecta a las mujeres después de la menopausia, pero que también puede afectar a los hombres y muy raramente a los niños. La osteoporosis incluye una pérdida gradual de hueso, como así también cambios estructurales, provocando que los huesos pierdan grosor, se vuelvan más frágiles y con mayor probabilidad de quebrarse.

​La DXA es también efectiva en el seguimiento de los efectos del tratamiento para la osteoporosis y otras enfermedades que generan pérdida ósea.

​El examen de DXA también puede evaluar un riesgo que tiene una persona para desarrollar fracturas. El riesgo de sufrir fracturas se ve afectado por la edad, el peso corporal, los antecedentes de una fractura anterior, antecedentes familiares de fracturas osteoporóticas y cuestiones relativas al estilo de vida tales como fumar cigarrillos y consumir alcohol en exceso. Se consideran estos factores a la hora de decidir si un paciente necesita tratamiento.

​El examen de densidad ósea es altamente recomendado si usted:
  • es una mujer post-menopáusica y no ingiere estrógeno.
  • tiene antecedentes maternales o personales de tabaquismo o de fractura de cadera.
  • es una mujer post-menopáusica que es alta (más de 1,72m) o delgada (menos de 56kg).
  • es un hombre con enfermedades clínicas asociadas a la pérdida ósea, tales como la artritis reumatoidea, la enfermedad crónica de los riñones o del hígado.
  • utiliza medicamentos que se conocen que generan pérdida ósea, incluyendo corticoides, diferentes medicamentos anticonvulsivos como y determinados
  • barbitúricos, o drogas de reemplazo de la tiroides en dosis altas.
  • tiene diabetes del tipo 1 (anteriormente llamada juvenil o insulino-dependiente), enfermedad hepática, renal o antecedentes familiares de osteoporosis.
  • tiene un alto recambio óseo, que se muestra en la forma de colágeno excesivo en las muestras de orina.
  • sufre de una enfermedad en la tiroides, como hipertiroidismo.
  • sufre de una enfermedad en la paratiroides, como hiperparatiroidismo.
  • ha experimentado una fractura después de un traumatismo leve.
  • tiene rayos X que evidencian fractura vertebral u otros signos de osteoporosis.
 

Riesgos del verano para la obesidad

Riesgos del verano para la obesidad

AUNQUE NO PAREZCA TODAVIA...los calores de primavera y verano se acercan, entonces....

RIESGOS DEL VERANOS PARA LA OBESIDAD

La obesidad es un problema de salud que afecta a todas las funciones del organismo, incluyendo las emocionales, a las que el calor y los riesgos del verano para la obesidad es una dificultad añadida.

Los aspectos más importantes a prevenir serían: la deshidratación, el mayor riesgo de trombosis y de edemas vasculares y linfáticos, el mayor riesgo de problemas cardíacos, y el mayor riesgo de desequilibrios emocionales.

La deshidratación se previene bebiendo líquidos abundantes, a pequeñas cantidades cada vez que se bebe, para evitar la distensión gástrica y un posible cuadro vagal (malestar, sudoración e hipotensión). Con una buena hidratación también se disminuye la posibilidad de trombosis venosa y se protegen los riñones.

El mayor riesgo de trombosis puede prevenirse evitando la sobreexposición al sol, con un ejercicio moderado y cuidando y tratando una posible insuficiencia venosa y/o linfática en las piernas.

Los edemas en las piernas son característicos en los pacientes obesos, en el verano se incrementan enormemente y van más allá de un problema estético . Pueden ser necesarios los tratamientos con diuréticos, facilitadores de la circulación venosa (de eficacia dudosa), la actividad moderada, evitar estar en pie e inmóvil. Pueden ser necesarios cuidados y vigilancia médica en casos importantes, y requerir tratamientos como la antiagregación y la presoterapia.

Los problemas cardíacos vienen de la mano de la insuficiencia cardíaca (imposibilidad de realizar en su totalidad la función de bombeo de la sangre), en un corazón ya debilitado que no soporta el sobre esfuerzo que requiere el trabajo bajo condiciones de calor. También puede producirse una falta de riego arterial en el propio corazón, por el taponamiento parcial de las arterias coronarias debido al sdr. metabólico que padecen estos pacientes. Los síntomas son muy variados y pueden ser confusos, aunque el dolor en el pecho y la sensación de gravedad son muy frecuentes. Un incremento llamativo de los edemas en las piernas asociado a cansancio muy intenso y desproporcionado a lo que se está haciendo, puede ser otro signo alerta.

La prevención principal viene por evitar los grandes esfuerzos, las grandes comilonas, y exposición prolongada al sol asociada a lo anterior. Debe acudirse a Urgencias de un hospital para valoración en caso de sospecha.

Finalmente, el mayor riesgo de problemas y desequilibrios emocionales, tienen un origen multifactorial, difícil de determinar y prevenir. Quizá lo más importante es que el paciente lo sepa y sea capaz de pedir ayuda, y que la familia le apoye, arrope y guíe.

Sean prudentes y disfruten del verano.

Qué debo saber sobre los aceites? ¿cuál es el más recomendado?

Qué debo saber sobre los aceites? ¿cuál es el más recomendado?

Hoy en día utilizamos, en mayor o menor medida, los aceites para cocinar, aliñar o con el objetivo de obtener algunas texturas deseadas para salsas o cremas. Su consumo está bastante extendido, sin embargo, mucha gente aún les tiene miedo por su contenido graso.

Diversos estudios han mostrado que no existe relación directa entre el consumo de grasas y el aumento de peso o las enfermedades cardiovasculares. No obstante, para hablar de si son o no son saludables, es necesario hacer una distinción entre los diferentes tipos de grasas y aceites, y sobre todo, de su origen y procesado.
Diferencias en el procesamiento

Refinado: La extracción del aceite se realiza a temperaturas muy elevadas y mediante la utilización de disolventes químicos. Además, se suele obtener del orujo (residuos) del fruto, por lo que será de peor calidad.
Virgen o virgen extra: Es el “zumo puro obtenido del fruto”, extraído a través de procesos físicos sin entrar en contacto con disolventes orgánicos. La mejor opción es su obtención tras una primera prensión en frío, ya que conservará mejor las vitaminas y compuestos fenólicos del fruto.

Tipos de aceites

De frutos:
Oliva: Su contenido principal son los ácidos grasos omega 9. Gracias a sus compuestos fenólicos, es beneficioso en enfermedades cardiovasculares, diabetes, para la prevención del deterioro cognitivo producido por la edad e incluso de algunos tipos de cáncer. Por otro lado, resiste bien las temperaturas de cocinado o fritura, debido a su contenido en antioxidantes.
Coco: Contiene sobre todo ácidos grasos saturados, pero no por ello es menos saludable. El ácido graso mayoritario es el ácido láurico, que no tiene ningún efecto negativo en nuestra salud. Más bien al contrario, si se utiliza en su versión virgen es saludable y recomendado para cocinar, al ser bastante estable a altas temperaturas.
Palma: Se extrae del fruto de la palmera y tiene un elevado contenido en ácidos grasos saturados. Su mala fama no se la ha ganado por su contenido en este tipo de ácido graso, sino que se debe a que se utiliza de forma refinada y está presente en la mayoría de productos ultraprocesados (por ser muy económico, por su palatabilidad, textura y conservación). Además, este tipo de aceite es el menos sostenible en España y con un gran impacto ambiental.

De semillas:
Girasol: Aporta gran cantidad de vitamina E y ácidos grasos omega 6. Es barato y el más consumido en Europa. Sin embargo, hay que consumirlo con moderación, ya que es importante mantener un equilibrio entre ácidos grasos omega 3 (antiinflamatorio) y omega 6 (proinflamatorio).
Maíz: Rico en ácidos grasos poliinsaturados y vitamina E. Se suele utilizar en su versión refinada para la elaboración de margarinas o mayonesas.
Lino: Fuente de omega 3, aunque es un aceite bastante inestable, por lo que se recomienda utilizar siempre en crudo y guardar en un bote opaco en la nevera una vez ha sido abierto.
Soja: Es bastante inestable, al contener ácidos grasos poliinsaturados, por lo que puede oxidarse y enranciarse con facilidad en el proceso de almacenamiento y envasado, así como al someterlo a altas temperaturas (es recomendable consumirlo únicamente en crudo y no para cocinar ni freír).
Colza o Nabina: Contiene ácidos grasos omega 6, pero al tratarse de un aceite producido de manera industrial, contiene también las llamadas grasas trans (hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas), que son las más perjudiciales para nuestro organismo, además de que se utiliza en su formato refinado.

De animales:

Obtenidas a partir de la fusión de la grasa de los animales:
Manteca de cerdo: Es sólida a temperatura ambiente y se utiliza normalmente en productos de panaderías y pastelerías. Es rica en ácidos grasos saturados y monoinsaturados.
Mantequilla: Ricas en grasas saturadas y vitaminas A y D. No están relacionadas con un aumento de riesgo cardiovascular, por lo que no son nocivas para la salud (siempre y cuando se utilicen sin sal añadida).
Aceites de pescado: Son ricos en ácidos grasos omega 3. Podemos consumirlo directamente al alimentarnos de pescados, o a través de cápsulas de aceite extraído. El problema es que en las cápsulas el aceite es inestable, por lo que el omega 3 se oxida y al consumirlo no llegamos a absorberlo.

¿Cuál es el más recomendado?

No hay dudas, el más recomendado es el aceite de oliva virgen extra (AOVE), con prensión o extracción del zumo de oliva en frío.

Teniendo en cuenta la gran producción que hay en España de aceite de oliva, y las propiedades beneficiosas que éste tiene para la salud debido a su contenido en antioxidantes, vitaminas y compuestos fenólicos. Lo mejor es consumirlo de manera cruda (como aliño en ensaladas o en algunas salsas caseras), aunque también se puede utilizar para cocinar, evitando la realización de fritos para evitar al máximo posible su oxidación (debido a las altas temperaturas que alcanza).

Para su conservación, lo mejor es guardar los aceites en un bote de lata o cristal oscuro, en un lugar seco y fresco. El motivo es para evitar el enranciamiento del aceite a causa de su contacto con la luz, el calor y el viento, conservando así todas sus propiedades organolépticas.

Cómo se diagnostican el sobrepeso y la obesidad?

Cómo se diagnostican el sobrepeso y la obesidad?

Índice de masa corporal

La forma más común de determinar si una persona tiene sobrepeso u obesidad es calcular su índice de masa corporal (BMI por sus siglas en inglés) El BMI es una estimación de la grasa corporal que se obtiene al comparar el peso de una persona con su estatura.

Los profesionales de la salud también observan el BMI, junto con información sobre factores de riesgo adicionales, para determinar el riesgo de una persona de desarrollar enfermedades relacionadas con el peso. En general, cuánto más alto es el BMI de una persona, mayor es el riesgo de tener enfermedades.

Índice de masa corporal para adultos

El BMI de un adulto se puede determinar con una calculadora de BMIInglés Content. Los profesionales de la salud utilizan los rangos de BMI para indicar la situación de una persona en cuanto al peso. Para los adultos, un BMI de:

18,5 a 24,9 se considera peso normal
25,0 a 29,9 se considera sobrepeso
30,0 a 39,9 se considera obesidad
40,0 o más se considera obesidad extrema o mórbida1

Es importante recordar que, si bien el BMI suele ser adecuado para estimar cuánta grasa corporal tiene una persona, no mide la grasa corporal directamente y, por lo tanto, no es confiable en todos los casos. Por ejemplo, una persona podría pesar más porque es atlética y tiene mucha masa muscular, y no porque tenga demasiada grasa corporal.
Índice de masa corporal para niños y adolescentes

Para calcular el BMI de los niños de 2 años o más y los adolescentes se utilizan el peso y la estatura, pero también se tienen en cuenta el sexo y la edad. En vez de usar un número específico como las tablas de BMI para adultos, el BMI de niños y adolescentes se presenta como un porcentaje. Este porcentaje indica el BMI de un niño en relación con el BMI de otros niños del mismo sexo y la misma edad. Una calculadora de BupscentesInglés Content puede brindar un BMI.

Se considera que los niños de 2 años o más tienen
Sobrepeso: si su BMI se encuentra entre los percentiles 85 y 95
Obesidad: si su BMI se encuentra en el percentil 95 o superior2

Otras maneras de medir la grasa corporal

Además de mediante BMI, la grasa corporal se pude medir de otras maneras, como la circunferencia de la cintura, el índice cintura-cadera, el grosor de los pliegues cutáneos (un pellizco de piel y grasa) y técnicas como el ultrasonido, que son más precisas que el BMI. Un profesional de la salud puede ayudar a determinar si es necesario realizar estas pruebas.

Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI por sus siglas en inglés) (2012). How are overweight and obesity diagnosed? Obtenido el 8 de agosto de 2012 de https://www.nhlbi.nih.gov/health/educational/lose_wt/risk.htmInglésContent[arriba]
Barlow, S. E., & the Expert Committee. (2007). Expert committee recommendations regarding the prevention, assessment, and treatment of child and adolescent overweight and obesity: Summary report. Pediatrics, 120, S164–S192.

Cómo puede ayudarnos el nutricionista en consulta tras una operación bariátrica?

Cómo puede ayudarnos el nutricionista en consulta tras una operación bariátrica?

En consulta, el nutricionista ayuda a organizar los horarios de las ingestas y a identificar que alimentos son los idóneos para cada paciente según su situación personal y su intervención. Es muy necesario saber elegirlos correctamente.
Un picoteo saludable no son unas rosquilletas, tampoco unas galletas ni unas patatas de bolsa light. Ni siquiera muchos productos vendidos como “light” ni como “snack saludable”. ¿Por qué motivo?, porque son muy altos en calorías comparados con otros alimentos naturales, o están cargados de azúcares, grasas saturadas, conservantes, edulcorantes y sal.

La mayoría de picoteos saludables podemos encontrarlos en el supermercado y lo más seguro es que la mayoría de ellos NO estén etiquetados como “light” o “snack saludable”.

Lógicamente, tampoco es conveniente excederse en su consumo tras una operación de Bypass Gástrico. Esto es debido a que pueden llenar mucho el estómago. Puede parecer beneficioso para cualquier momento del día, pero no es así. De hecho su consumo ha de priorizarse en horas del día en los que no hay que hacer una toma completa y nutritiva (por ejemplo si nos entra hambre unas horas después de comer o de cenar, o incluirlos en los almuerzos o meriendas si consideramos que nos quedamos con hambre). Pero cuidado en las comidas principales, para las comidas principales siempre tenemos que conseguir un plato equilibrado.

A continuación enumeramos los alimentos o grupos de alimentos a los que nos referimos. Tenga en cuenta que muchos de ellos no son aptos para determinadas fases del proceso preoperatorio o postoperatorio de una reducción de estómago. Debemos tenerlos en cuenta según el protocolo que le proporcionaran los profesionales en la visita a nuestra consulta.

1- Yogur natural o edulcorado.
2- Una pieza de fruta (Plátano, Manzana, Pera, Kiwi, Fresas, Sandía…)
3 – Frutos secos.
4- Tostado con Tomate
5- Pepino
6- Zanahoria
7- Espinacas
8- Calabaza
9- Rábano
10- Remolacha
11- Apio
12- Coliflor
13- Infusiones (Manzanilla; Poleo; Té…)
14- Leche desnatada o semidesnatada (1 vaso)
15- Queso fresco desnatado (1 tarrina)
16- Jamón serrano (2 lonchas)

En conclusión, el paciente intervenido de cirugía bariátrica aprende a diferenciar un picoteo innecesario de una ingesta de alimentos saludables y bien planificados, gracias a la ayuda del nutricionista y del psicólogo. De este modo, evita encontrarse fatigado en determinadas horas del día o terminar comiendo en exceso en las comidas principales

Principios de un plan de alimentación saludable

Principios de un plan de alimentación saludable

Hay 3 principios clave para que una dieta saludable funcione. Son los siguientes:

Equilibrar la salud física y mental. Prioriza la felicidad mental sobre la felicidad física, de manera que no te sientas ansioso o culpable en relación a lo que comes o dejas de comer. De este modo desarrollarás una conexión emocional más saludable con los alimentos.
Encontrar un plan a largo plazo que sea sostenible. Necesitas un plan que puedas incorporar a tu vida cotidiana y que te resulte fácil de seguir sin que requiera mucha fuerza de voluntad; que no te haga sentir que estás bajo una dura dieta. La clave es hacerlo tan simple que encaje en tu vida cotidiana.
Minimiza la privación. Muchos planes de alimentación saludable fallan porque se centran en la privación. Esta es un acto de desamor hacia uno mismo, ya que supone negarse aquello con lo que se disfruta. Basa mejor tu plan de alimentación en priorizar aquello que es saludable o en buscar una versión más sana de aquello con lo que se disfruta.

Comer sano, en definitiva, no tiene por qué ser difícil o duro de sobrellevar. No se trata de comer los últimos superalimentos que están en boga ahora mismo, o de basar la alimentación en complementos alimenticios que, supuestamente, lo tienen todo para completar tus necesidades dietéticas.

Para apostar por el éxito de tu plan de alimentación saludable, empieza por implementar cambios fáciles. No tienes que hacerlo todo a la vez; mejor ve poco a poco, disfrutando del refuerzo que nace de la mejora en tu bienestar global.

Los conceptos básicos de una vida sana y de una alimentación saludable, en realidad, son más simples de lo que parece.

La cirugía bariátrica y las enfermedades del corazón

La cirugía bariátrica y las enfermedades del corazón

En personas con sobrepeso y obesidad, la grasa se deposita en la sección media del cuerpo (abdomen y tórax) y puede provocar cambios perjudiciales en la función y el tamaño del corazón.
La enfermedad más prevalente en España es la obesidad. Y el sistema cardiovascular se ve significativamente afectado por la obesidad. Pero, ¿en qué medida cambia la forma del corazón en alguien que es obeso?

Disponemos de una exploración denominada ecocardiografía: se trata de una ecografía (por tanto es una exploración no invasiva) que mide no solo el tamaño y geometría del corazón, sino también su función. Un ecocardiograma mide cuánta sangre hay en el corazón, cuánta sale del corazón y cuánta queda en cada latido.
El estudio es sencillo: se trata de analizar la anatomía y función cardíacas antes de la cirugía y aproximadamente 1 año después, cuando el paciente ha perdido en torno al 75-80% del exceso de peso.

En el protocolo IntraObes realizamos la ecocardiografía preoperatoria en casos seleccionados: disnea a esfuerzos mínimos, disnea al acostarse (necesitan dormir con almohadas) y diabéticos-obesos de más de 50 años. También en aquellos casos que así lo indique el anestesiólogo, normalmente por hallazgos en el electrocardiograma preoperatorio o por antecedentes, como por ejemplo la toma de anticoagulantes por arritmias en grandes obesos (IMC>55-60).

En IntraObes tenemos controles ecocardiográficos preopertorios y al año sólo en 14 casos de casi 2000 operados, realizados habitualmente por el cardiólogo de forma previa a la retirada de medicación (sobre todo sintrón, que es el anticoagulante más usado). Hay varios trabajos a nivel mundial con series entre 40 y 120 casos sobre este tema. Este año, en el Congreso del Colegio Americano de Cirujanos 2017, el grupo de Cleveland Clinic presentó una serie de 51 casos.

Tanto en nuestra experiencia como en la de otros equipos, parece evidente que un año después de la cirugía bariátrica, la salud del corazón de los pacientes mejora de manera significativa.
Casi la mitad de los pacientes recuperan su forma o geometría natural, con una mejora significativa en el tamaño de los ventrículos.

En el trabajo de la Cleveland Clinic estas cámaras del corazón disminuyeron en tamaño en un 15,7 por ciento (tanto en la masa del músculo -masa del ventrículo izquierdo: 229 g antes de la cirugía, 193 g después de la cirugía-, como en el diámetro de la pared ventricular izquierda: 60,1 mm antes de la cirugía, 53.7mm después de la cirugía)
En los pacientes obesos, no solo la infiltración grasa sino –sobre todo- la sobrecarga a la que se ve sometido el ventrículo izquierdo, produce que el tamaño de las cámaras cardíacas (sobre todo ventrículos) se agrande y las paredes del corazón se vuelvan más gruesas, el flujo de sangre al corazón no sea tan bueno y la función del corazón se deteriore. De hecho, el corazón mismo no obtiene suficiente sangre, por lo que todo el cuerpo sufre porque hay menos sangre yendo a los pies, o al cerebro.

Lo que nos falta por conocer es cuántos años o grado de aumento y dilatación del corazón marcan el punto sin retorno del problema cardíaco del paciente. Parece claro que el algún momento los cambios no deben ser reversibles y que cuánto antes se trate más probable y más potente será el resultado, con un retorno incluso a la normalidad.
Espero que os haya parecido interesante.

Picoteos saludables tras una cirugía bariátrica

Picoteos saludables tras una cirugía bariátrica

¿Existen los picoteos saludables tras una operación de bypass gástrico?

La respuesta es afirmativa. SÍ que existen picoteos saludables, pero primero debemos reformular este concepto. La palabra picoteo (aunque aparezca la etiqueta saludable) se relaciona con una ingesta entre horas que no necesitamos y que viene normalmente motivada por la apetencia, la gula o el hambre emocional.

En este artículo el concepto de picoteo se entiende más bien como una ingesta añadida a las tradicionales 5 ingestas diarias (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena). Pero, a diferencia de un picoteo tradicional, es una respuesta a las necesidades nutricionales o fisiológicas de un paciente intervenido de reducción de estómago o de Bypass gástrico. El paciente intervenido ingiere menos cantidad de alimento en cada una de sus tomas principales y es normal que en lugar de 5 ingestas, realice 6 o incluso 7, dependiendo de sus horarios de trabajo, etc.

Veamos a continuación 2 ejemplos de situaciones cotidianas que se tratan en consulta frecuentemente.

Ejemplo 1
Mar es una paciente de bypass gástrico, y tan solo han pasado 3 meses de su operación. Entra a trabajar a las 8:00 de la mañana y, por tanto, desayuna a las 7:00am. Almuerza a las 10:00 en el descanso de 20 minutos del trabajo. Y como no llega a casa hasta las 14:30, come a las 15:00h. De este modo, tenemos 5h de diferencia entre el almuerzo y la comida. Es excesivo y puede provocar una comida demasiado abundante o que el paciente coma excesivamente rápido llegando a producir digestiones pesadas (al comer rápido no se es consciente de la sensación de saciedad y se come en exceso, aunque sean 2 o 3 cucharadas más).

Es aconsejable que Mar ingiera una fruta (media pieza o según su nivel de saciedad), un yogur o 2-3 nueces a las 2 horas y media aproximadamente de haber realizado el almuerzo. En nuestro ejemplo sería a las 12:30.

Ejemplo 2
Fernando es un paciente que lleva 1 año y medio intervenido de una operación de bypass gástrico. Paulatinamente ha cogido buen ritmo en el gimnasio de su barrio y ya acude 3-4 días a la semana al salir de trabajar, de 20:00 a 21:00h.

Como tiene horario partido en la oficina (10:00h-13:00 / 14:00.19:00), come a las 13:00 y aunque merienda a las 16:30, llega con hambre al gimnasio (20:00h) y siente fatiga, incluso algún día mareos.

Es aconsejable que Fernando realice una segunda merienda 1h antes aproximadamente de ir al gimnasio compuesto por una fruta, un lácteo o una combinación de ambos. Según necesidades del paciente la ingesta puede ser mayor.

Postoperatorio de la cirugía de la obesidad

Postoperatorio de la cirugía de la obesidad 

La intervención no es el final sino el principio del proceso. El postoperatorio de la cirugía de la obesidad implica cambios en el estilo de vida del paciente, tanto de hábitos nutricionales como de actividad física.

Solo así se consigue una pérdida significativa de peso mantenida en el tiempo. La cirugía de la obesidad cambia la vida del paciente.
La reincorporación del paciente a sus actividades diarias implica diversos retos; el más importante es que debe comer menos, mejor y más a menudo.
La cirugía bariátrica reduce significativamente la capacidad de almacenamiento de alimentos del estómago, por lo que el organismo deberá habituarse a trabajar y funcionar con el nuevo diseño, establecido por las distintas modificaciones de su tracto gastrointestinal, independientemente de la técnica de cirugía bariátrica a la que haya sido sometido.
El periodo de recuperación varía, pero muchas personas pueden regresar a sus actividades normales dentro de las tres semanas siguientes a la cirugía.
Hay 4 pilares básicos de vital importancia para conseguir los resultados esperados:

Acudir a revisión de cirugía para comprobar que todo va como es debido
Una alimentación saludable y moderada antes y después de una cirugía bariátrica (es decir, hacer caso a nuestras nutricionistas)
Hacer ejercicio con regularidad.
Seguir un proceso de apoyo psicológico que procure la adaptación exitosa a los desafíos que presenta la nueva condición.

Alimentación después de la cirugía bariátrica

Una vez que el paciente ha sido intervenido, debe darse cuenta que su estómago se ha reducido en un 80-90% y que la capacidad de absorción de nutrientes ha sido modificada (en los casos de bypass).
Descubrirá y experimentará con asombro que pequeñas porciones equivalentes a dos o tres cucharadas grandes le llenan. Poco a poco este reservorio gástrico se expande para recibir mayores porciones de alimentos, hasta un volumen no mayor de 150 cc a los 9-12 meses, lo que supone la décima parte del volumen gástrico preoperatorio, que es de 1500cc (1 litro y medio).
Esta es precisamente la base de la intervención, la reducción de la cantidad de alimentos que el paciente pueda comer. Comer lentamente, masticar mucho y bien y mantenerse hidratado serán parte de su nueva forma de alimentarse.
La reducción en la cantidad de alimentos que puede comer producirá una pérdida importante y visible de peso en pocos meses.
Es probable que por la operación el paciente experimente -los primeros 5-7 días-falta de energía para realizar sus actividades cotidianas debido a que apenas puede beber volúmenes significativos. Esto requiere la ingesta de suplementos nutricionales proteicos, para tener un grado de actividad casi normal en un trabajador sedentario a los 7-10 días de la cirugía.
La dieta durante el postoperatorio de la cirugía bariátrica puede resultar dura debido a que la persona tiene que recibir los requerimientos mínimos de proteínas, calorías e hidratación en un volumen de comida muy escaso (50 ml-100 ml) en 7 tomas día. Para no estar muy débil, el o la paciente requieren al menos medio gramo de proteína por kilo y día, lo que en un paciente, por ejemplo de 120 kg, requiere 60 gramos de proteínas, que son 2-3 sobres de suplementos proteicos, leche desnatada y yogurt líquido.

Rápidamente, en 10-14 días, la dieta progresa de líquidos a purés, de purés a una alimentación menos blanda pero ligera, hasta finalmente llegar a una dieta regular modificada el día 30 de la cirugía. El día 40 puedes ir a cenar con tus amigos y comer de todo, solo notarán dos cosas: que eres quien menos come y también quien más despacio lo hace.

La progresión de la dieta se diseña para permitir que el cuerpo se restablezca. Al principio el objetivo es suplir los requerimientos básicos de proteína y líquidos, y más adelante, se persigue satisfacer sus necesidades nutricionales. Es de suma importancia que el paciente siga esta dieta postoperatoria para tener una buena evolución y reducir al mínimo el riesgo de complicaciones innecesarias.

La primera fase de la dieta después de la cirugía bariátrica consiste en la administración durante 10-14 días de una dieta líquida completa, baja en grasa y con alto contenido en proteínas, necesarias para el restablecimiento del organismo después de haber sido sometido al estrés de la intervención quirúrgica. Los lácteos 0%MG, caldos desgrasados y zumos naturales se complementan suplementos nutricionales que puedan disolverse en agua y aporten proteínas y vitaminas sin exceder las 1000 kilocalorías. Solemos utilizar productos tipo Meritene (Nestlé).

Después -y siguiendo las recomendaciones de la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad- iniciamos una dieta triturada (puré fino y grueso) de 2 semanas y gradualmente vamos incluyendo alimentos de consistencia muy blanda y con alto contenido proteico como el huevo, quesos bajos en grasas, pollo o pescado blanco. Solo a partir de las 4 semanas incluimos en la dieta legumbres y frutas filamentosas o con piel. El problema de intolerancia a determinados alimentos -no me sienta bien- o de aversión –“¡uff!, eso no me apetece, me huele raro”- debe ser superado poco a poco, en todo caso los suplementos nutricionales siempre serán aliados válidos para compensar problemas de alimentación.

Deben evitarse el consumo de alcohol y de alimentos con alta proporción de grasas o azúcares de absorción rápida (dulces, bollería, refrescos, etc), ya que provocan malas digestiones y su carga nutritiva puede impedir el proceso de bajar de peso. Un cambio de actitud hacia la comida y el aprendizaje de nuevas costumbres alimentarias aseguran que la intervención sea exitosa.
 

Información

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