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El 61% tiene sobrepeso pero sólo el 48% se percibe por encima de su peso ideal

El 30% de los argentinos sigue una dieta pero la mayoría es por restricciones médicas y sólo el 11% lo hace para bajar de peso. No obstante, el 73% expresa su deseo de cambiar hábitos alimentarios.

Tres de cada diez argentinos mayores de 16 años sigue una dieta alimentaria, pero sólo uno de cada diez lo hace para bajar de peso. Así lo reveló un estudio de alcance nacional realizado este mes por UADE y Voices!, que se desarrolló en el marco de las actividades del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) y tuvo por objetivo relevar percepciones y hábitos de los argentinos en torno a la alimentación y la salud.

Casi la mitad de los argentinos (48%) afirma estar por encima de su peso ideal. La percepción de encontrarse por encima del peso ideal propio es levemente más alta entre las mujeres (50% vs. 45% en los hombres), entre quienes tienen entre 30 y 49 años (53% vs. 49% de los mayores de esa edad y 41% de los más jóvenes), entre los ciudadanos de nivel socioeconómico medio y alto (52% vs. 44% entre los de nivel bajo) y entre los que recibieron educación media o superior (53% y 54% respectivamente vs. 412% entre quienes sólo recibieron educación primaria).

Un dato interesante a tener en cuenta es que si bien sólo el 48% se percibe por encima de su peso ideal, el porcentaje de argentinos con sobrepeso en mucho mayor: según la 4º Encuesta Nacional de Factores de Riesgos (2018) el 61,6% de la población argentina tiene sobrepeso y obesidad. Este desajuste entre la percepción y la realidad es una tendencia que está en alza desde hace varios años en Estados Unidos: personas con sobrepeso e incluso obesas que se sienten bien con su peso y lo creen saludable.

Hábitos saludables
No obstante, el estudio realizado por la UADE en Argentina reveló que el 73% de los ciudadanos expresa la necesidad de algún tipo de cambio en sus hábitos alimenticios.
El 61% tiene sobrepeso pero sólo el 48% se percibe por encima de su peso ideal

Específicamente, el 55% manifestó que debería cambiar sólo algunos de sus hábitos alimenticios, mientras que el 18% alegó que debería cambiar radicalmente los mismos. La expresión de necesidad de un cambio radical en los hábitos de alimentación fue más alta entre las mujeres (21% vs. 14% de los hombres), entre quienes poseen entre 30 y 49 años (22%), entre los residentes del Gran Buenos Aires (25%) y entre los ciudadanos de menor nivel educativo (20% entre quienes accedieron únicamente a la educación primaria vs. 18% entre quienes poseen educación secundaria y 12% en aquellos que cuentan con algún tipo de educación superior).

“La preocupación por una alimentación más saludable forma parte de la agenda de los argentinos y resulta evidente que cada vez existe mayor conciencia al respecto. Es notorio que un 73% de los encuestados haya expresado la necesidad de algún tipo de cambio en sus hábitos alimenticios por diferentes motivos. Sin embargo, si bien casi la mitad de los argentinos (48%) manifestó que su peso actual es superior al ideal, sólo un 11% afirmó realizar algún tipo de dieta para bajar de peso. A su vez, sólo un 5% señaló que realiza alguna dieta orientada simplemente a comer mejor. Por otra parte, un 40% afirmó que los fines de semana suelen cuidar menos su alimentación. En efecto, todas estas conclusiones ponen de manifiesto que, aun cuando hay una mayor conciencia de la población sobre la importancia de una alimentación saludable, todavía existe un importante camino por recorrer para que esa conciencia se transforme en hábitos de consumo más sanos que repercutan positivamente en la salud”, analizó el secretario académico de UADE, Andrés Cuesta.

Dietas y consejos de influencers
El rol de las redes sociales se ha incrementado en los últimos años, al mismo tiempo que la popularidad de diversas figuras y referentes sociales en distintos ámbitos.

Casi 3 de cada 10 argentinos (27%) afirma seguir en redes sociales a referentes / influencers en alimentación. Esta aserción es más usual entre las mujeres (30% vs. 24% de los hombres), los más jóvenes (35% de los que tienen entre 16 y 29 años) y los sectores socioeconómicos medios (31% vs. 28% en alto y 24% en bajo, respectivamente). A su vez, esta es más frecuente cuanto más alto es el nivel educativo alcanzado (22% entre quienes poseen educación primaria, 32% en educación secundaria y 34% entre quienes cuentan con algún tipo de educación superior). Esta tendencia es muy riesgosa para la salud porque un buen plan alimentario es aquel dado por profesionales idóneos (nutricionistas) adaptados para cada paciente, de acuerdo a sus particularidades.

Al respecto, la directora ejecutiva de Voices!, Constanza Cilley aseveró que “los lineamientos de una alimentación saludable deben ser provistos por las autoridades sanitarias y este es un desafío del Estado”.

Otras problemáticas
En el estudio de la UADE, uno de cada 20 encuestados (0,5%) declaró sufrir de celiaquía, mientras que 1 de cada 50 manifestó padecer de anorexia (0,2%) y la misma proporción bulimia (0,2%).

Fines de semana
En la encuesta de opinión sobre percepciones y hábitos alimentarios de la UADE, el 40% de los argentinos (y el 48 de los porteños) afirmó cuidar menos su alimentación los fines de semana.

Cuáles son concretamente los beneficios de la cirugía bariátrica?

Cuáles son concretamente los beneficios de la cirugía bariátrica?

Disminución del apetito.
Disminución de los niveles plasmáticos de Ghrelina: hormona que estimula el hambre producida en el estómago.
Marcado descenso de peso.
Aprendizaje de una nueva conducta alimentaria: qué, cómo y cuánto comer.
Entendimiento de lo importante que es la actividad física y mayor estímulo para realizarla.
Mejora o revierte la gran mayoría de las enfermedades asociadas a la obesidad (principalmente: hipertensión, diabetes, apneas del sueño, reflujo gastroesofágico).
Se suspende o disminuye la medicación necesaria para el tratamiento de patologías asociadas a la obesidad.
Mejora la movilidad, disminuyen los dolores corporales inespecíficos.
Mejora la calidad de vida, autoestima, el estado de ánimo, las relaciones interpersonales.

Soy candidato a la cirugía bariátrica?

Soy candidato a la cirugía bariátrica?

Se pueden enunciar ciertos requisitos generales:

IMC de 40 kg./m2 (obesidad mórbida) en adelante.
IMC entre 35 y 39 kg./m2 (obesidad severa) asociado a otras patologías como por ejemplo: hipertensión arterial, diabetes, trastornos cardiovasculares, trastornos articulares, trastornos del sueño, disfunción sexual, etc.
Edad: entre 18 y 65 años.
Antecedente de reiterados intentos de descenso de peso bajo un plan completo (dieta, ejercicio, tratamiento psicológico, medicación) supervisado por profesionales, sin obtener buenos resultados, ni tampoco persistentes en el tiempo.
Entendimiento por parte del paciente del tipo de cirugía que se le indica, sus beneficios, posibles riesgos y complicaciones.
Compromiso con el plan de tratamiento, que implica un profundo cambio de conductas (nutrición, actividad física), tanto en el prequirúrgico como a largo plazo.
Paciente considerado apto para operarse por parte de todo el Equipo Multidisciplinario.
Sin embargo, esta respuesta se la dará su médico luego de una detallada evaluación por parte de todo el equipo de profesionales. Si desea obtener un diagnóstico adecuado, solicite una consulta.

Actividad física

Actividad física
Pilar fundamental para acelerar el descenso de peso y su mantenimiento posterior.
Aumenta el gasto energético, perdiendo grasa y aumentando la masa muscular.
Lo importante es practicar actividad física. Realizar caminatas ES ejercicio físico y no es menos importante que trotar. Cada paciente conoce sus límites y de a poco incrementará los ejercicios en relación al descenso de peso y al entrenamiento aeróbico que adquiera.
Beneficios en el funcionamiento cardiovascular, aumenta la capacidad ventilatoria, disminuyen los niveles de azúcar en sangre, se normaliza el valor del colesterol, disminuye la tensión arterial.
Se advierte el cambio en numerosas situaciones de la vida diaria que anteriormente siempre implicaban “sentirse agitado”: subir y bajar escaleras, girar en la cama, hablar mientras camina, ducharse y secarse, reírse prolongadamente, cargar una pequeña bolsa con peso, calzarse, caminar algunas cuadras.
Durante la práctica de actividad deportiva se liberan mediadores químicos (endorfinas) que mejoran el humor y el bienestar general.
Es una manera de comenzar a relacionarse nuevamente con otras personas.