Cómo luchar contra la epidemia de obesidad sin caer en la gordofobia

Cómo luchar contra la epidemia de obesidad sin caer en la gordofobia

El número de personas que sufren obesidad en nuestro país – y en el mundo – ha aumentado y cada vez aumenta más. Y esto también afecta a los niños multiplicándose por diez en los últimos 40 años. En este momento es una de las principales causas de muerte por delante de los accidentes de coche, los atentados terroristas o la enfermedad de Alzheimer y se habla de ella como de epidemia.

La obesidad provoca enfermedades como la diabetes, afecta a nuestro sistema musculoesquelético, aumenta las posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares o hepáticos y un largo etc. Para combatirlo, nosotros incluidos, hacemos promoción de hábitos saludables con buena intención. Sin embargo, a veces olvidamos que las personas con menos ingresos son las que más posibilidades tienen de sufrir obesidad y que la obesidad es una enfermedad multifactorial.

De nuevo, no ocurre solo en los adultos, sino que es algo que afecta también a los niños. Recientemente conocíamos que la obesidad se había reducido en los niños con más ingresos y había aumentado en los niños con menos ingresos. Esto nos lleva inevitablemente a pensar en la industria de la alimentación, las empresas de productos ultraprocesados y en nuestras políticas de salud, para poder entender a qué están supeditados nuestros patrones de alimentación.