La respiración y el ejercicio van de la mano

La respiración y el ejercicio van de la mano

Aprende a conectarte con tu respiración

Uno de los aspectos más básicos y más ignorados cuando hacemos ejercicio es la respiración. El respirar correctamente es una parte muy importante del ejercitar y es obviamente muy importante de por sí. Sigue leyendo este artículo de nuestra entrenadora Elise Foss para que veas si lo haces correctamente y si no, para que aprendas cómo debes hacerlo.

Muchas personas respiran de una manera superficial moviendo mayormente el pecho en vez de respirar profundamente al usar el diafragma mas eficientemente. Yo pierdo la cuenta del numero de personas que vienen a verme en mi practica privada y que al inhalar el aire presionan el músculo abdominal hacia adentro o coloquialmente “aprietan la barriga”. Cuando eso sucede la respiración no es tan eficiente como podría ser si se le diera libertad al abdomen a expandirse. Adicionalmente ese tipo de respiración tiende a promover o exacerbar tensiones en el área del cuello y de los hombros.

Yo he visto a muchas mujeres haciendo esto y pienso que quizás tenga que ver con el hecho de que no nos gusta que se nos vea mucha barriga. Pero la expansión durante la respiración es muy importante, y no tiene que venir solamente del empujar el vientre hacia fuera.

En realidad a mí me gusta mas bien pensar en la respiración de una manera tri-dimensional, expandiendo la parte central de mi cuerpo en todas direcciones. Hacia adelante y hacia atrás, hacia los lados (expandiendo el tórax hacia los lados) y hacia arriba y abajo. Todo ese procedimiento podría parecer complicado, pero en realidad es simplemente cuestión de prestarle atención al cuerpo mientras respiramos y de permitir que la expansión ocurra. Quizás algo que puede facilitar el proceso es el pensar en la respiración de la siguiente manera:

Cuando inhalamos nos expandimos y nos conectamos con el resto del mundo a nuestro alrededor y al exhalar estamos volviendo a nuestro centro. Por esa razón este es el momento de traer el ombligo hacia la espina dorsal (hacia la columna) y no cuando inhalamos. Ese movimiento debe ser leve. En vez de pensar en apretar la barriga, es mejor pensar en levemente traer el ombligo hacia la espina dorsal o imaginar que te abrochas unos pantalones apretados. De esa manera estarás utilizando los músculos centrales de tu cuerpo los cuales te ayudan a estabilizar tus movimientos.

De manera similar, la respiración es clave cuando hacemos ejercicios de fortalecimiento. Cuando hacemos pesas exhalamos en la parte más difícil del ejercicio y es que en ese momento necesitamos usar nuestro centro para mantener la estabilidad del cuerpo. Lo mismo sucede cuando levantamos objetos pesados.